15 sept 2026

volver amar cap 12

_creo que todo este tiempo hemos actuado mal.      En vez de esconder a Maxwell, deberíamos dejarlo que sea visto, así llamar la atención de Krushrenada, presionarlo a mostrarse, en algún punto dará un movimiento en falso y así poder atraparlo_.

Estaban en la reunión semanal de preventers, Trowa acabada de dar su punto de vista, estaba cansado ya de todo este tema. Prometió que ayudaría a Duo a solucionar sus problemas pero sentía que el tiempo pasaba demasiado lento y él tenía otros planes para su vida futura en lugar de ser el niñero de su amigo.

_es algo muy arriesgado, prefiero que avancemos lento pero seguro como hasta hora _ respondió Wufei de mala gana.

_hasta ahora hemos actuado a la defensiva con escasos resultados y, sin menospreciar los resultados, la opción del Sr. Barton podría ser la mejor_ comentó  su jefe, un alto cargo de preventers.

_sería usar a Maxwell de carnada para atrapar a ese criminal_ sin duda el Chino estaba cada vez más ofuscado.

_señor Chang, le ruego recordar que Ud. se comprometió a que la relación de amistad que posee con Maxwell no sería impedimento para su trabajo.

_Sí señor , lamento mi reacción, no volverá a pasar 

_bien, entonces cambiaremos la forma de actuar.   Desde ahora la identidad del Señor Duo Maxwell dejará de ser de testigo protegido y pasara a ser un colaborador externo para nuestra investigación y, no se alarme Chang, no lo dejaremos desprotegido, pero de ahora en adelante Barton será su "niñera" y usted lo cubrirá.

_ ¿dejaré de ser agente encubierto? Preguntó Trowa_

_ por ahora sí, aprovecharemos que ha logrado salir bien de sus últimas misiones y ya no correrá peligro de ser reconocido, además comenzaremos el proceso de desvinculación que nos pidió _ el jefe de ambos se levanta para salir_ nos volveremos a reunir, esta vez en dos semanas si no pasa nada antes, nos vemos 

El hombre salió del despacho levantando su mano en forma de despedida.

_¿Por qué no sabía que renunciarías? _ Wufei le preguntó con un tono que era una mezcla de incredulidad y asombro.

_ya no quiero esta vida.  Amo mi trabajo pero amo mucho más a Quatre y siento que este ritmo de vida que llevo nos está cobrando factura.

_ no lo sabía, lo siento... Las cosas con Winner no van bien? ...

_no, no tenemos problemas ,pero ya son varios años en que creo que comparto más tiempo contigo que con él y a el lo quiero más.   Él merece a alguien presente siempre, no alguien que vea un par de días cada dos meses.

_ te comprendo, yo aún me preguntó cómo es que Sally me aguanta 

***†************


Ya estando de regreso en el departamento en que estaban viviendo en Japón para poder estar más cerca de sus amigos, el rubio se lanzó al sofá apoyando su antebrazo en su rostro mientras procesaba todo lo que había pasado en aquella reunión con Heero.   Trowa aflojaba su corbata para luego a recoger las mangas de su camisa.

_ ¿tienes hambre?, cocinaré algo rápido, luego tengo que ir a la oficina a terminar unos papeles.

_tengo hambre, pero de saber por qué te ofreciste de piloto.    No digo que no seas capaz, pero ya llevas tres semanas aquí, cosa que me encanta pero si te ofreces de piloto tendrás que pasar más tiempo aquí y tu trabajo digamos... que es todo menos flexible, siento que hay algo que no me dices._ lo dijo tan rápido que sentía que se quedaría sin aire .

_primero respira, mi amor.  segundo, me ofrecí de piloto porque podré hacerlo, como parte de mi trabajo estamos evaluando tomar otras medidas que no te diré por ahora y, por último, tú también tienes algo que me ocultas y no me quieres decir, relacionado con nuestros amigos .

_ yo nunca podría ocultarte algo Trowa, eso me ofende_ su mirada cambió, era cristalina y honesta .

_mi amor _ se acerca a él para abrazarlo_ te conozco bien, a mí no me engañas con tus miradas inocentes, sé que algo tramas pero no me quieres involucrar 

_ está bien.  Sí, hay algo que estoy tramando, no es que no te quiera contar pero sé como eres tú también, todo serio y frío pero tienes corazón de abuela, y por el momento no me sirve que lo sepas, ahora dime qué me ocultas.

_ usando tus palabras mi amor, por el momento no sirve que lo sepas .

Trowa besó a su pareja silenciándolo y dando por terminada esa conversación, lo tomó entre sus brazos llevándolo a la habitación que en los últimos días compartían, para demostrarle todo lo que lo amaba.


*†*******‡

Era la primera prueba del motor electro, según los cálculos de Duo, éste debería arrancar ,había creado un sistema de enfriamiento especial para que el motor no se sobre calentara cuando llegara a los 300 kilómetros.  ya que su plan era acortar al máximo posible la transición de 0 al máximo, estaba emocionado, podía sentir la adrenalina por este día, ya que también las carrocerías de sus autos llegaban ese mismo día y quería poder montar todo para probarlo al día siguiente .

Se alejó del motor y se puso a la protección de una cabina de vidrio blindado que Heero mandó a poner al taller para su protección, él pensaba que el mayor estaba exagerando pero en el fondo esas cosas le gustaban, durante todo el último mes Heero había sido muy atento con él, además no había intentado nada romántico, cosa que agradecía porque solo quería enfocarse en su trabajo, ya quedaban 3 meses y el próximo tenían que viajar a Italia para prepararse para la carrera.

Sacudió su cabeza con fuerza para sacar esos pensamientos y concentrarse en lo que estaba realizando , respiró profundo y contó mentalmente tres, dos, uno. el motor ronroneó como un gatito, comenzó a acelerar a una velocidad prudente, este comenzó a temblar, cada vez que aumentaba la exigencia estaba casi por llegar,
El monitor parpadeaba en rojo, algo pasaba con el sistema de enfriamiento, no alcanzó a detenerlo y algo explotó en el motor lanzando algunas piezas al aire por todas partes .
Golpeó la mesa con rabia, era el segundo motor que estropeaba en la semana y eso lo estaba comenzando a desesperar , su grito de frustración resonó por todo el taller .


El sonido de un extintor siendo utilizado llegó a sus oídos, alzó la mirada, era Heero quien apagaba algunas llamas que salían del motor.

_ ¿el sistema de enfriamiento volvió a fallar?_ preguntó mientras dejaba el extintor vacío 

_necesito algo más potente he estado pensando en combinar el enfriamiento de aceite con el de agua-glicol que ya estoy usando para darle más fuerza.

_¿ ya comiste algo?_ sabía que el castaño tenía tendencia a alimentarse mal cuando estaba bajo presión

_ unas papas fritas con RedBull, revisaré el motor, hay piezas que me sirven y se las pondré al que tengo de repuesto para instalar el en_ él mayor tomó su trenza haciendo que este tropezara hacia atrás _ hey, odio que hagan eso!!!!

_ eso no es una comida de verdad. Ven, vamos a comer

_pero ya casi lo tengo 

_ el motor seguirá ahí, las carrocerías llegarán en unas tres horas más, así que puedes tomarte un descanso y comer como una persona normal 

_está bien _ bufó mientras acomodaba su trenza _ pero tú pagas 

Heero lo llevó en su motocicleta a un pequeño puesto callejero a unos 15 minutos del taller, un anciano atendía, sirviéndoles dos humeantes tazones de ramen.

_esto es comida de verdad, no como tu comida de yanky 

_discúlpame por ser occidental, japonés rencoroso _ le respondió con una sonrisa en el rostro saboreando su comida_ al final llegarán todas las carrocerías 

_ sí , la fábrica envió dos de cada modelo, llegar y colocar el motor todo según tus planos con especificaciones, hiciste un muy buen trabajo 

_ que no servirá de nada si no logro hacer que ese motor se enfríe rápido

deberías tomarte la noche libre, descansa por hoy , despejar tu mente ayudará a pensar mejor 

_ puede ser, hoy hay carreras clandestinas, podemos ir 

_ Wufei lo tiene prohibido, nada de carreras o salir del perímetro seguro 

_no seas un aguafiestas Heero _ le respondió ,llenado su boca de fideos _ además ya no soy testigo ultra protegido Trowa lo dijo

_ pero no porque puedas tienes que hacerlo , además dije que te protegería así que ayúdame un poco en cuidarte 
_ eres un amargado 

_ puedo notar que ya no te incomodo tanto como antes 

_no es eso.... Solo que el trabajo mantiene mi cabeza ocupada 

_ esta noche te invitaría a salir para incomodarte, pero tengo que viajar a Hong Kong después que lleguen las carrocerías ,estaré afuera tres semanas,  cuando regrese nos preparamos para viajar a Italia, tienes que tener el motor listo antes del viaje 

_ lo sé ,lo sé , ya casi lo tengo, solo hay algo que no hace click aún.    visitarás a tu hija? 

_ Sí, ya casi una semana que no la veo, estas tres semanas estaré trabajando desde Hongkong en la casa de Miliardo. después que terminemos el circuito de fórmula E, ella tiene que ingresar a primaria 

_wau significa que tiene 6 ya 

_ aún no, los cumplirá cuando estemos en Estados Unidos , pero estará conmigo en Italia , yo también la extraño mucho,.ella es lo más valioso que tengo en mi vida, junto contigo claro

_Heero eso es muy lindo_ sonrojándose _ deberíamos tener una cita cuando estemos en Italia los tres, me gustaría conocerla , me dejarías conocerla ?

_ será una cita fantástica 

volver amar cap 11


El menor se dejó guiar por el sonido de aquella voz tentadora. Deseaba besarlo con todas sus fuerzas, sabiendo que, al hacerlo, se derrumbaría cualquier barrera o cordura que aún le quedara. En ese instante, lo único que le importaba era ser consumido por el fuego interior de Heero; ese calor que solo él conocía a la perfección.
El mayor deshizo la trenza, liberando el aroma del aceite de chocolate que Duo solía usar en el cabello.

—Te daré solo una oportunidad para arrepentirte. Si quieres que pare, lo entenderé —advirtió Heero. Posó una mano sobre el cuello blanco del que alguna vez fue su compañero de vida, mientras la otra subía por su rostro hasta la nuca, buscando el ángulo perfecto para adueñarse de sus labios.

—Detente… no sigas.

Heero se quedó congelado. Duo aprovechó el momento para levantarse y poner varios pasos de distancia entre ambos.

—No te mentiré, mis emociones están desequilibradas y me muero por hacer esto contigo —confesó Duo, con la voz entrecortada—. Pero ya no somos dos adolescentes hormonales. Somos adultos y tú me hiciste mucho daño. Siento que esto va demasiado rápido para mi gusto.

—No me gustan tus palabras, pero puedo aceptarlas —respondió Heero tras un silencio—. ¿Eso significa que tengo una oportunidad de recuperar lo nuestro?

—Ha pasado tanto tiempo… ya no soy la persona que conociste años atrás. Ahora cargo con fantasmas que me persiguen y no quiero arrastrarte conmigo. Además —añadió Duo, bajando la mirada—, todavía siento que traicionarme con Relena fue horrible. Se supone que la querías como a una hermana nada más y terminaron durmiendo juntos.

—Respecto a lo de Relena, ni yo mismo sé qué pasó esa noche. Lo único importante de aquello es mi hija. —Heero acortó la distancia y le acarició la mejilla con ternura—. Déjame volver a conocerte, a conocernos. Déjame volver a amarte. Yo también he cambiado; ya no soy aquel muchacho débil. Ahora tengo el poder suficiente para protegerte y no dejar que nada nos separe. Te amo, Duo, con todo y tus fantasmas. Si tengo que enfrentarme al loco de Prize, lo haré sin miedo. Mi único temor es que no me dejes estar a tu lado.

Un silencio cálido envolvió la habitación. Heero sabía que derribar las defensas que Duo había construido durante años sería difícil, especialmente siendo él mismo el arquitecto de muchas de ellas. Solo quería que confiara, que compartiera el peso sobre sus hombros para afrontar todo juntos. Quería darle la paz que tanto merecía.

Por su parte, el corazón de Duo dolía intensamente. Cerró los ojos, apoyando el rostro contra las manos de Heero. Sintió cómo su coraza se desprendía por capas; la calidez de la persona que amaba lo derretía por dentro. Ya no era un incendio que lo consumía, sino una brasa constante que forjaba los cimientos de algo nuevo.

Unas lágrimas escaparon inevitablemente, desbordadas por la emoción. Heero terminó de cerrar el espacio entre ambos con un abrazo firme, sosteniendo no solo el cuerpo de Duo, sino también la fragilidad de ese momento. Besó cada lágrima con devoción, comunicando con gestos lo que las palabras no alcanzaban a decir. No quería que el momento se desvaneciera como uno de sus tantos sueños.

De pronto, unos golpes en la entrada rompieron el hechizo. Duo se separó rápidamente.

—Debe ser Wufei, venía a recogerme para llevarme a mi departamento.

—Lo despacharé enseguida. Yo te llevaré, no lo necesitas de niñera —gruñó Heero.

—Y tú tampoco tienes que serlo —replicó Duo con una sonrisa traviesa—. Además, todavía no quiero que los demás se enteren de lo que está pasando, así que aguanta tus instintos de "macho alfa" y no vayas a marcar territorio. Nos vemos mañana.

Le plantó un beso fugaz y salió corriendo por las escaleras.

Las semanas avanzaron rápido. Duo comenzó a encontrar detalles que Heero dejaba para él: gestos simples pero cargados de significado. Un chocolate, alguna herramienta de lujo, pequeñas notas recordándole que lo amaba y besos robados en los escasos momentos a solas. Casi no se veían durante el día; ambos estaban sumergidos en sus asuntos. Heero solía viajar semanalmente por trabajo y para visitar a la pequeña Relena, quien estaba bajo el cuidado de su tío Milliardo hasta que la situación se estabilizara. A Duo le causaba cierta pena ser el motivo de la separación entre padre e hija, pues era evidente cuánto se querían.

Esa tarde, se reunieron con Heero y Quatre para recibir noticias importantes. También estaban presentes Wufei, con su eterna expresión severa, y Trowa, con su calma inquebrantable.

—Ya que estamos todos, quiero informarles sobre nuestra próxima carrera como grupo Gundam —comenzó Heero, proyectando imágenes en una gran pantalla—. La semana pasada estuve en Italia cerrando acuerdos y cobrando favores pendientes. He logrado que nos unamos a un circuito especial de Fórmula E que se está formando. Ferrari nos invitó oficialmente a participar.

—Eso es impresionante —admitió Quatre—. Yo había intentado agendar reuniones con ellos sin éxito.

—Duo, sé que estás trabajando en los prototipos de motores eléctricos. ¿Cuánto crees que falte para que comencemos las pruebas?

—Yo… espera, sigo asimilando que seremos parte de la Fórmula E —Duo empezó a divagar, calculando fechas mentalmente—. Creo que diez meses. Quizás ocho, si me esfuerzo al máximo.

—La primera carrera es en Monza, en seis meses.

—Lo sé, es uno de los templos de la velocidad. Siempre he querido ver esas carreras de cerca.

—Pues las verás muy de cerca, porque correremos en Monza, luego en Shanghái y terminaremos en el autódromo de Las Vegas.

Cuatro pares de ojos miraron a Heero con incredulidad.

—¿Y pretendes que recorramos medio mundo solo porque tú lo dices? —Wufei rompió el silencio con dureza.

—Algo así. Duo tiene que estar presente y tú, como Preventer, debes velar por su seguridad. Además necesitamos un equipo de pits donde el estará presente. Sin mencionar que podrían aprovechar para atrapar a Prize y hacer bien su trabajo —respondió Heero, sosteniendo la mirada del pelinegro.

—Esto tomará tiempo. Debo consultarlo con la sede central; tras lo de Dubái, hay que ser precavidos.

—Chicos, cálmense —intervino Quatre al notar que el ambiente se caldeaba—. Tenemos más tiempo que en Dubái y seremos más cuidadosos, ¿verdad, Duo? —le lanzó una mirada de reproche—. Además, yo me haré cargo de la logística y el transporte. Tendrán una preocupación menos.

—¡Esto es genial! ¡Amo la pizza y conoceremos Monza! —exclamó Duo, recuperando su alegría habitual.

—Maxwell, vamos por trabajo, no de vacaciones —lo regañó Heero con una leve sonrisa—. Y tú ya deberías empezar a trabajar si quieres estar listo en seis meses.

—Aún nos falta decidir quién será el piloto. El tiempo sigue siendo muy ajustado.

—En eso no hay problema —habló Trowa finalmente—. Yo seré tu piloto esta vez.

PROTOCOLO DE RESCATE cap 2



cap 2 DUO 

Nunca me ha gustado el silencio del espacio, en verdad ningún tipo de ausencia de sonido, pero el silencio dentro de la cabina destrozada del Wing era mil veces peor de lo que me imaginaba , el mutismo de mi radio sonaba a muerte y yo no estaba dispuesto a dejar que ese condenado chico solitario se saliera con la suya mientras yo estuviera de guardia, este seria mi propio protocolo de rescate.

—¡Heero! —grité por la radio, pero solo recibí estática y el chasquido sordo de los circuitos muriendo.

Maldije entre dientes mientras enganchaba los cables de remolque del Deathscythe al fuselaje del Wing.

 Las lecturas de mi radar eran un desastre, la explosión de mi pequeña batalla con el escuadrón de Oz había dejado un rastro de firmas térmicas que atraería a medio ejército en menos de diez minutos, si nos quedábamos en el campo abierto en este sector, seriamos blancos fáciles.

Puse los propulsores al mínimo para no echarle más leña al fuego de nuestro rastro térmico, arrastrando la masa inerte del Wing hacia una antigua estación de transmisión, ahí vislumbre una grieta lo suficientemente grande para entrar, la estación era un gigante dormido de metal retorcido y gastado con varias plataformas olvidadas desde la última gran guerra, pero sus escudos de radiación residual servían como un camuflaje perfecto para los sensores enemigos y sobre todo nos darían tiempo.

En cuanto nos ocultamos en las entrañas del complejo, forcé la escotilla de su cabina desde fuera, con toda mi fuerza, el olor a metal quemado, cables fundidos y sangre me golpeó de lleno, ahí estaba Heero, inconsciente sobre los controles deshechos, el cristal de su casco tenía una fisura horrible y su respiración era un silbido leve e irregular.

—Siempre tienes que hacer las cosas de la manera difícil, ¿verdad, socio? —murmuré, intentando que mi voz sonara tranquila para de alguna manera darme ánimos, aunque las manos me temblaban mientras desenganchaba su arnés.

Era alarmante lo ligero que se sentía, debajo de toda esa fachada impenetrable de soldado invencible y temperamento de hielo, Heero no era más que un chico de mi edad, un adolescente cualquiera con un cuerpo flaco cubierto de moratones y sangre fresca que se le pegaba a la camiseta verde.

Lo observé rápidamente tenía el costado derecho rígido por la fractura de costillas y la piel tan pálida que parecía de cera, lo cargue sobre mi hombro con cuidado para no empeorar sus lesiones, nos adentré en los pasillos de mantenimiento de la estación hasta encontrar un módulo de emergencia sellado, la luz de emergencia parpadeó con un tono rojizo cuando porfin logré reactivar la energía auxiliar.

Lo acosté sobre una plancha de metal frío, me saque mi chaqueta para usarla como almohada improvisada enrollandola para elevar su cabeza, Heero soltó un quejido sordo cuando le retiré el casco y le abrí el chaleco táctico, la quemadura en su hombro era fea, pero la verdadera amenaza era su respiración, conocía lo suficiente de heridas como para saber que su pulmón estaba por colapsar en cualquier momento.

—Quédate conmigo, Heero —dije, sacando el botiquín de primeros auxilios del Deathscythe que traje conmigo— No arriesgué mi culo contra esos tres Aries para que te mueras desangrado en una cueva de chatarra a mitad de la nada.

De pronto, sus dedos fríos, manchados de una mezcla hollín y sangre me atraparon la muñeca con una fuerza sorprendente para su estado, sus ojos se abrieron de golpe, desorbitados, fijos en el techo pero sin ver nada realmente.

—El sistema... —susurró con un hilo de voz rasposa casi metalica, la mirada perdida en un trance casi violento— El sistema no se desconecta... Duo... hay que  apagarlo ... destruirlo...

Su agarre apretó con una desesperación que jamás le había visto, el no estaba hablando de la nave, estaba reviviendo las atroces visiones del Sistema Zero.