Ellos se conocían de toda la vida y después de enterarse que ella estaba embarazada de él, solamente la prefirió a ella, ese mismo día tomó sus cosas del lugar que compartieron por algunas semanas y nunca más regresó a Japón. Y ahora aquí estaba, en un avión rumbo de regreso al país del sol naciente, a donde había prometido no regresar jamás mientras Heero Yuy estuviera ahí.
La mañana estaba helada, el otoño comienza y los días eran más fríos en la ciudad de Tokio.
Mandó sus pocas pertenencias con las que siempre solía viajar a su nuevo departamento, y se dirijo al taller, era lo primero que quería conocer.
Las instalaciones eran ultra modernas, el lugar contaba con un galpón de buen tamaño y un edificio de dos plantas a un costado, unidos por un corredor a la vista, todo era ultra moderno, pulcro y blanco, sin duda, todo el lugar decía a gritos que pertenecía a Yuy.
Al entrar al edificio de planta baja, una bonita joven de cabello negro lo recibió presentándose como su asistente personal, entregándole las llaves del galpón que sería su taller por los siguientes meses.
El galpón estaba equipado con todo lo que necesitaba para trabajar e incluso más, podía ver ordenadores de última generación y máquinas de precisión, en un pequeño rincón también había una pequeña cocina junto a un sofá de grandes dimensiones.
_Espero te guste, recordé que te gusta comer comida chatarra mientras trabajas_ La voz que venía detrás de él era Heero, su comentario lo hizo sonreír de manera triste.
_Gracias, pero no era necesario _ le respondió seco el peli largo.
_Espero que todo sea de tu agrado. Mi oficina está en la segunda planta, así podré supervisar más de cerca tu trabajo.
_Estoy esperando que lleguen algunas cosas, entre ellas el plano del motor, lo vendrán a dejar hoy.
_No lo tienes tú? _lo miro con cara de irresponsable
_ el viaje desde Estados Unidos es muy largo para que llegue en un día.
_Es que está en Hong Kong, Wufei lo traerá, además quiere ver si estoy bien_ lo último lo dijo poniendo énfasis en las últimas palabras.
_ ¿Y estás bien, Maxwell?
No sabía a qué se refería con esa pregunta. Estaba bien en el taller, en Japón, trabajando para él; mientras que él lo seguía queriendo y el otro ya lo había olvidado porque era un impasse del pasado.
_yo....
_ ¡Papá¡_ fue interrumpido por la voz de una pequeña niña que corría a aferrarse a las piernas de Yuy
_Iruka (la niñera) no me dejaba pasar, pero yo quería verte papá, papá papá papá
_Relena, silencio _la niña se detuvo y se formó casi militarmente al escuchar la orden de su padre .
_ Lo siento papá_ dijo la niña haciendo pucheros.
_Maxwell, ella es Relena Yuy, mi hija.
La niña lo quedó mirando con la misma mirada fría que caracterizaba a su padre, pero había algo más en su postura, como queriendo decir que su padre solo era de ella.
La niña era como ver a Relena, una copia casi exacta de su madre, pero con la mirada penetrante de su padre. Pensó que conocer a la pequeña Yuy no le afectaría, pero no era así, sabía que no podía tener resentimientos contra una niña inocente que no tenía la culpa de las acciones de su padre, pero su mente no dejaba de decirle que esa niña era la causante de su separación.
En ese momento solo había una cosa que podía tranquilizarlo, la velocidad, así que salió del galpón camino a su nuevo departamento, ahí sus cosas ya habían llegado y entre ellas, su amada motocicleta, una Aprilia RSV4 1100 Factory, modificada por él mismo y por supuesto pintada completamente de negro.
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Buenas ,buenas gentecilla hermosa, como estubo su San Valentín se la pasaron bien 😏 espero .
Bueno aquí otra actualización de mis niños hermosos y puedo decir que ya tengo listos capítulos inéditos listos para publicar pero primero hay que ponernos al día aquí, entre otras novedades nuestra querida Kai comenzará a publicar aquí tambien.
Eso es todo por el momento nos vemos cariños a todas !!!!
Kaori ✨
