Dia 1
Estábamos celebrando que por fin habíamos terminado los exámenes de la universidad con mis amigos Trowa, Heero y Quatre, estábamos en la casa de él bebiendo algunas cervezas y programando las vacaciones de invierno, dos semanas sin nada que hacer , hablando y hablando de cosas sin importancia, aparentemente las horas pasaron deprisa , Trowa se quedó dormido en uno de los sillones acurrucado como un gatito, Quatre no quiso molestarlo.
-Será mejor que él se quede, vive más lejos y le será difícil llegar en este estado - Dijo el rubio buscando una manta para cubrirlo
-Estos dos siempre se emborrachan. . . -Respondio Duo
-Eso es... mentira ...estoy bien - reclamó Heero notoriamente mareado_ me iré caminando...no pasa nada.
- si no pasa nada, como digas, yo lo llevaré a casa, nos vemos después Quatre- se despide de su rubio amigo , tomando por el brazo al mayor para hacerlo salir.
-Si, que estén bien
Heero se apoyo en mi, apenas podía caminar, si cualquiera que no lo conociera a simple vista se veía en buen estado pero en verdad estaba muy mareado, caminamos por la calle, el departamento de Heero no quedaba lejos de ahí , a él le haría bien un poco de aire fresco de invierno para recuperarse un poco.
-Duo ¿Por qué me cuidas tanto?- pregunto de imprevisto el mayor
-soy tu amigo, a tu pesar, además si no somos tus amigos, nadie más lo aria, digamos que tú personalidad no es de las más fáciles.
-No es eso, ni Relena es así conmigo ... ella pagaría un taxi y listo, problema solucionado.
-Es necesario hablar de ella? - respondió a la defenciba- está todo el día pegada a ti, llamándote a cada momento, pidiendo que la acompañes a todos lados, me sorprendió que no protestará por nuestra pequeña celebración
-Es normal, no?, después de todo es mi prometida- sus palabras tenían un leve tono de resignación
-Aunque fuera el presidente, es insoportable, desesperante ...
Seguimos caminando en silencio, Relena, ella era su prometida, pero era un compromiso realizado por sus padres y ella lo trataba como un objeto más, lo peor era que Heero se dejaba y eso no lo podía entender, cómo esa mujer podía dominarlo como si fuera una mascota y yo siempre cuidando de él, ¿por qué?, por qué el amor idiotiza a las personas, hacemos cosas que jamás pensaríamos realizar todo por "amor"
Llegamos al departamento de Heero, este era todo blanco con leves tonos de color gris y verde oscuro, todo el lugar gritaba quien era su dueño,lo ayude a entrar a tropezones dejándolo bruscamente sobre el sofá.
-Bien Heero Yuy, sano y salvó en tu depto de revista.
-Espera- me dijo tomándome del brazo - afuera está helado y tú recidencia está lejos para que te vallas caminando
-Tomaré un taxi, así que duerme borrachín - arregle mi chaqueta y me encamine a la entrada
-pero es tarde, quédate- su voz sona a súplica más que a una simple petición haciendo que mi corazón comenzó a latir con fuerza, Heero se levanto y puso una mano en mi rostro, su cara se veía muy, muy cerca de la mía.
-Estas helado...por mi culpa
-No es nada, me iré a casa , estaré bien
-Quédate- tiro de mi envolviéndome en sus brazos en un abrazo demaciado íntimo - junto a mí- su voz se volvió repentinamente ronca -aunque sea una noche, aunque sea está noche Duo.
-¿Qué estás diciendo? - comencé a sentirme un poco nervioso
-Esto- sujetó mi rostro con sus dos manos dándome un beso que jamás esperé tan apasionado que me dejó sin aire y con la mente en blanco
-Heero- dije en un suspiro expulsando de mis pulmones el aire que me quedaba.
Me tomó del brazo tirándome con fuerza hasta llegar a su cuarto, al entrar todo estaba oscuro excepto por la poca luz que entraba desde la ventana, volvió a besarme explorando mi boca con su lengua mientras sus manos quitaban de mí la ropa que le estorbaba, chaqueta, camisa, quedaron por el suelo , sin dejar de besarme en cada momento me tendió en la cama, obserbandome como si fuera su mayor tesoro, sus grandes manos comenzaron a acariciarme lentamente cada vez más cerca de mi sexo.
-Heero . . . ¿Que haces?
- Duo, mi Duo no sabes cuánto te anhelo, cuánto te deseo, te haré mío , solo mío .
-¿Que?...-un beso me silencio
Terminó de sacarme la ropa, él se libero de su chaleco , polera y pantalón ,comenzó a acariciarme con una de sus manos mientras sus besos bajaban por mi cuello, mi pecho, mi miembro ya despierto, el cual lamio y chupo cuál niño disfrutando de sus dulces, excitándome de una forma que ni en sueños había imaginado , de pronto sentí como uno de sus dedos se acercó a mi entrada de una forma tentadora cuidándome una leve incomodidad
-¿estás bien? - Preguntó con un tono de preocupación- ¿Puedo seguir?
-me incomoda, pero se siente bien a la vez
-Bien, mi pequeño Duo , relájate - dijo besando mi pecho extendió su cuerpo hasta llegar a la mesita de noche de dónde sacó un tubo blanco - con esto será mucho más facil- abrió el tubo vertiendo una generosa cantidad del contenido en sus dedos para luego introducirlos en mi, se sentía frío.
-ahh...Heero...- podía sentir como movía sus dedos dentro de mí preparándome para lo que vendría -mmm...
-Bien, ahora entraré en ti , mi pequeño Duo
Sentí como su miembro se abrió camino en mí interior , junto con una sensación de dolor que nunca había experimentado antes que poco a poco se transformo en placer con cada envestida que él me daba, sus manos aviles llegaron a mi frotándome con intensidad ya no pude aguantar más eyaculando sobre él, con un dedo Heero probo de mi semen sonriéndome maliciosamente ,comenzó a envestirme más rápido hasta sentir como explotaba dentro de mi interior, poco a poco se retiro de mi acostándose a mi lado , nuestras respiraciones se calmaban lentamente, el sueño se apoderaba de mí, sentía los parpados muy pesados .
-Estas cansado, Duo? -Me preguntó Heero
-Un poco, quiero dormir- mi voz denotaba inconfundible tono de cancancio
Heero se levantó de la cama y regreso con una un par de toallas una húmeda para limpiar mi cuerpo y otra para secarme, luego regreso a la cama me tomó entre sus brazos para acomodarme mejor en la cama , acurrucándose a mi lado abrazándome por la cintura, nos quedamos dormidos.