17 oct 2026

Un lugar al cual regresar -preambulo

Desinfectante y alcohol eran los aromas que predominaban en la habitación, el tenue girar de las aspas del ventilador, el suave bip constante de los monitores y el goteo incansable de la intravenosa creaba una melodía tétrica , desesperanzadora ¿cuánto ya había pasado? 15, 20 días ya no los contaba , las emociones de culpa seguían taladrando en su mente y en su corazón cada día en que el peliverde no despertaba. Su compañero tenía gran parte de su cuerpo vendado, respiraba gracias a las máquinas que lo vigilaban día y noche , que lo mantenían vivo después de su último enfrentamiento con un villano poderoso que intentaba "revivir" a la liga de villanos.


Siempre luchaban juntos , siempre patrullaban juntos aún no entiende cómo lograron separarlos ,estaba seguro que era una trampa ,pero eso no le importaba por el momento, Shoto se estaba haciendo cargo del asunto y lo agradecía porque en ese momento no tenía cabeza para eso ni para todas las otras cosas que estaban pasando a su alrededor por su culpa.

Un golpe en la puerta lo sacó de sus pensamientos, era Inko la madre de Izuku.

_yo me quedaré con él, puedes tomarte un tiempo_ la madre de Midoriya se veía tan mal como él profundas ojeras oscuras adornaban sus ojos_ serás el primero que llamaré si sucede algo, Katsuki.

_Tía Inko, yo...

_no vuelvas a pedirme perdón, todos sabíamos que esto podría pasar si retomaba su sueño de ser héroe , el que esté vivo ya de por sí es un milagro.  Ahora ve, regresa a casa, báñate, come y duerme un poco.

Se aguantó las ganas de llorar y solo le dió una leve sonrisa en forma de despedida, tomó su chaqueta negra colgada en el perchero , se puso una mascarilla y una gorra que cubría todo su rubio cabello para no llamar la atención. Bajó al estacionamiento se subió a su auto y arrancó a toda velocidad por las calles casi vacías de la mañana.

En su departamento lo esperaba la soledad, cajas cerradas y la horrible realidad sin Izuku.  El llanto silencioso comenzó a caer como una lluvia fuerte y constante, tenía ganas de explotar , destrozarlo todo ,pero aun no podía, no estaba recuperado del todo y su corazón lo resentía recordándole que tenía que cuidarse, que no podía morir aún, no hasta que Izuku despertara y estuviera mejor, no hasta que pudiera solucionar todo el desastre que había sucedido.

💚🧡💚🧡💚🧡💚🧡💚🧡💚🧡💚🧡💚🧡💚

Después de mucho, mucho tiempo porfin público algo que no sea Gundam jajajajajaj 
Bien amo mucho también a este par de chiquillos espero que les guste !

13 oct 2026

HOLA crayola

 hola mi gentecilla de internet como les ha tratado la vida, por aquí bien , viviendo un invierno tardío, estamos en plena primavera pero ha llovido mas que en invierno y es una situación algo preocupante ya que muchas personas en la ciudad donde vivo se mantienen gracias a la agricultura que esta siendo afectada por estas locas lluvias primaverales 


bueno hay algunas cosas que quiero contar 

actualmente tengo dos fanfic de Gundam publicándose, volver a amar, que esta sin terminar y no se cuando eso suceda en verdad, el otro fanfic es protocolo de rescate que esta terminado y a medida que lo valla limpiando lo iré subiendo hasta el momento son 10 capítulos pero cualquier cosa puede pasar jajajaja

próximamente también se comenzare a publicar mi primer fanfic de baku no hero, amo el Baku/Deku jajajaj pero hasta el momento no me atrevía a escribir nada de ellos pero este año retomando la escritura muchas ideas se me han venido a la mente, cuando comenzare a subirlo ??? pues ni yo se jjajajaj


bueno ya lo ultimo estoy trabajando en un escrito para Halloween  de mis queridos pilotos, pensaba hacer algo corto para terminar de subirlo antes de Halloween pero así como va la cosa... no lo terminare para esa fecha, pero le meteré prioridad a este para terminarlo relativamente pronto y dentro de la fecha que me impuse

eso seria todo

se me cuidan 

cariñitos de su tía Kaori 

8 oct 2026

Protocolo de rescate - cap 3


cap 3 Duo


El agarre de Heero sobre mi muñeca era frío y fuerte, pero sus nudillos temblaban, sus ojos cobalto no me estaban mirando a mí,  atravesaban el techo de metal hacia algún punto invisible en la oscuridad, de alguna forma que no entendía del todo me dolía que me observaran a mí.

—Heero, suéltame, necesito drenar ese aire si quieres seguir entre los vivos —dije con voz firme, intentando zafarme sin lastimarlo mucho.

—El cálculo de bajas es inaceptable... —murmuró, la voz era cortada por un silbido áspero que provenía desde el fondo de la garganta—El objetivo... la ruta de ataque... Duo, no entres...

Las secuelas del Sistema Zero, ese maldito programa que no solo predecía el combate, invadía la mente del piloto con millones de posibilidades cada una peor que la anterior, llenas de muerte y destrucción hasta volverlo completamente loco, ver al soldado perfecto, al tipo que no pestañeaba ni frente a un pelotón de fusilamiento, temblando y delirando sobre una plancha de metal frío al borde de la muerte , me revolvió el estómago.

—Oye, chico suicida, escúchame bien —apreté su hombro sano con fuerza para que no se moviera más —. No hay ningún sistema. No hay ningún objetivo, solo somos tú y yo en una cueva de hojalata en medio de la nada .


Aproveché un segundo de vacilación en su mirada para soltarme con suavidad, la urgencia era real, el neumotórax empeoraba como la cuenta atrás de una bomba, cada vez que intentaba tomar aire, la acumulación en la cavidad torácica le aplastaba el pulmón.

Saqué la aguja de descompresión del botiquín, mi entrenamiento en el orfanato y en los baluartes de la resistencia me había enseñado bastante sobre heridas de guerra al punto que me sentía relativamente orgulloso de ello.  Pero intervenir a Heero sin anestesia era una pesadilla que me hacía sentir un sabor amargo en mi boca, nunca en mi corta vida había estado así de nervioso .

— bien Heero esto va a doler como la mierda y un poco más, así que  hazme el favor de no matarme cuando sientas el pinchazo.

Busqué el segundo espacio intercostal con mis manos sudando como nunca, alineé la aguja y presioné de un solo golpe con todas mis fuerzas.

Heero se arqueó hacia arriba con un ahogado grito de dolor, sus manos arañaron la superficie lisa de la plancha metálica y sus dientes se apretaron hasta escucharlos crujir, un silbido denso de aire atrapado y sangre salió por la válvula de la aguja, pocos segundos después que a mi parecer fueron una eternidad, su tórax volvió a elevarse en un ritmo mucho más natural y profundo, aunque su respiración seguía siendo débil.

Se desplomó de golpe sobre la chaqueta improvisada, sudando a mares y con el rostro blanco como el papel.

—Bien... primer problema resuelto —suspiré, dejándome caer pesadamente sentado en el suelo de la estación, apoyando la espalda contra la pared, podía sentir que se me estaba pasando la adrenalina y me temblaban los brazos, y sobre todo mi corazón latía con fuerza.

Ya recuperado un poco, limpié con cuidado la sangre de su rostro usando un trapo húmedo del equipo de supervivencia, la fiebre comenzaba a subir rápidamente por culpa de la infección en las quemaduras del hombro.

En la penumbra del módulo, con la luz roja de emergencia parpadeando, la imagen imponente del piloto del Wing había desaparecido por completo, solo quedaba un chico golpeado, exhausto y roto por una guerra que no nos pertenecía, pero que estábamos obligados a ganar.

—No sé para qué me esfuerzo tanto por conservar tu estúpida vida —murmuré para la habitación vacía, viéndolo descansar por primera vez en horas— Mañana te despertarás, me mirarás con tu mirada fría e inalcanzable y me dirás que soy un idiota por salvarte y volverás a intentar autodestruirte.

Heero no respondió, parecía dormido pero su mano, inconscientemente, se movió unos centímetros sobre la manta de emergencia que usé para cubrirlo hasta que sus dedos rozaron la tela de mi manga y ahí se quedaron.


 



hola gente del internet, si se fijan la canción de este capitulo es la de la serie de Doctor House 

7 oct 2026

El lenguaje de las flores cap 7


capitulo 7 liatris lo intentare de nuevo

El ruido de los motores se había apagado para siempre, reemplazado por días tranquilos .

 La guerra había quedado atrás, reducida a cenizas y a recuerdos lejanos que ya no tenían el poder de alterar sus sueños futuros, ahora vivían en una de las colonias de la familia Winner, una colonia nueva que ser la de refugio a quienes habían perdido todo durante las guerras, un lugar donde no importaban las huellas del pasado,

Sobre el alféizar de la ventana abierta, bañado por la luz dorada del atardecer sintético de la colonia, reposaba un elegante tallo de liatris, sus diminutas flores violetas, agrupadas en espigas verticales que florecían de arriba hacia abajo, portaban un mensaje silencioso pero inquebrantable: lo intentaré de nuevo.

Quatre se detuvo frente a la ventana, rozando con extrema suavidad las plumas aterciopeladas de la flor. Cada cicatriz en su piel y cada sombra en su memoria recordaban lo costoso que había sido llegar hasta ese lugar, pero al mirar el liatris le recordaba que sanar no era un camino lineal, sino la valiente decisión diaria de levantarse, perdonar el pasado y apostar otra vez por el futuro.

Trowa apareció en silencio por la puerta de aquella casa que ambos compartían, con las manos manchadas de tierra después de trabajar en el jardín que el rubio tanto amaba, su rostro mostraba una serenidad que ninguna batalla ganada pudo otorgarle jamás, al ver a Quatre contemplando la flor, se acercó despacio y lo rodeó con sus brazos por la espalda, apoyando el mentón en su hombro.  

—¿En qué piensas? —murmuró Trowa con voz baja, sintiendo el ritmo calmado del corazón de Quatre contra su propio pecho y besando parte del cuello expuesto de este.

—En que a pesar de todo lo que perdimos, estamos aquí —respondió Quatre, girándose levemente para entrelazar sus dedos con los de él—. Y que cada amanecer es una promesa de que vale la pena intentarlo de nuevo, vale la pena seguir con nuestras vidas y sobre todo vale la pena amarnos.

Trowa sonrió con una franqueza absoluta apretandolo más entre sus abrazos, no quedaban rastros del piloto solitario ni del soldado sin nombre ahora solo era un hombre que había encontrado su hogar en los ojos claros de la persona que más amaba en el universo.

 Con el perfume sutil del liatris flotando en el aire de la habitación, ambos supieron que su última y más importante misión ya estaba cumplida, vivir, y hacerlo juntos, una y otra vez, apoyándose y amándose por el resto de sus días.  

fin 

5 oct 2026

El lenguaje de las flores cap 6


Cap 6 placeres peligrosos 

La noche cálida había caído sobre el refugio donde estaban esperando la siguiente misión, lejos de la quietud habitual que solía reinar entre ellos, el ambiente estaba cargado de una electricidad sutil, como antes de una tormenta.

La habitación estaba decorada con una fuerte influencia árabe, alfombras cubriendo cada rincón del suelo, la cama tenía doseles que iban del techo al suelo con finas y delicadas telas vaporosas, una mesa baja destacaba en la habitación rodeada de cojines con fundas de seda con colores cálidos y la iluminación solo eran velas encendidas por varios lugares dando una sensación de calidez, sobre la mesa estaba servida comida dulces, licores y destacando sobre ella un elegante arreglo de nardos blancos.

 Sus flores espigadas exhalaban una fragancia nocturna densa y embriagadora, un aroma pesado que envolvía los sentidos y aceleraba el pulso con solo respirarlo, era la flor de los placeres peligrosos, la invitación abierta a cruzar la línea de la prudencia y perderse en una pasión sin ninguna reserva.

Trowa detuvo sus pasos apenas cruzó el umbral, con una extraña cautela, el contraste entre la sobriedad a la que estaba acostumbrado y aquel escenario preparado con premeditada devoción lo dejó atónito.

Quatre lo esperaba de pie junto al ventanal, vestía ropas árabes una thawb túnica blanca de lino junto con su bhist una especie de capa con mangas negras con bordes dorados, ya no quedaba rastro del joven frágil o del líder abrumado por el peso del mundo, sus ojos aguamarina brillaban con una determinación hipnótica, que pocas veces se permitía mostrar en público, con un movimiento pausado, desató los primeros botones de su túnica blanca manteniendo su mirada fija en la de Trowa con una intensidad que quemaba más que el fuego.

— atendía asuntos de la familia por eso estoy vestido asi...has pasado demasiado tiempo cuidando de mí, mi querido Trowa —murmuró Quatre, su voz baja y firme rompiendo el silencio con un susurro —. Esta noche me toca a mí cuidar de tí...

Trowa sintió que el suelo se desestabilizaba bajo sus pies, la idea de sucumbir ante el deseo de Quatre, de dejarse arrastrar por ese torrente de afecto convertido en pasión, era un riesgo embriagador del que no quería escapar.

El menor acortó la distancia un movimiento fluido, sus manos, suaves, se posaron en el pecho de Trowa, rozando la tela para luego deslizarse hacia su nuca, el aroma dulzón de los nardos llenó el aire mientras Quatre lo atraía hacia sí, uniendo sus labios en un beso hambriento y dulce que fue correspondido de inmediato con la misma pasión entregada.

Entre caricias, besos y promesas de amor susurradas contra la piel, el mundo exterior desapareció poco a poco por completo, las manos de Trowa respondieron de forma calmada, con el temple de un soldado cumpliendo su misión más importante, aferrándose a la cintura de Quatre como si este fuera su tan anelada recompensa, con cada roce, cada gemido y cada latido acelerado celebraban la belleza de entregarse al abismo del otro, descubriendo que el mayor de los placeres residía precisamente en el peligro de amarse sin miedo ni medidas.



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Por alguna razón creo soy malísima escribiendo escenas de amor carnal 🙈 jajajajaja así que se la imaginan no mas 

28 sept 2026

El lenguaje de las flores -cap 5

capitulo 5 tu presencia me tranquiliza 

El monitor parpadeaba con insistencia, proyectando destellos de luces azules y rojas sobre las paredes frías de metal del hangar, dentro de la cabina de Sandrok, el aire se sentía denso, cargado con el zumbido eléctrico de un centenar de futuros que uno tras otro competían por gritar al mismo tiempo en la mente de Quatre.

El sistema Zero lo había atrapado de nuevo.

Cada terminal conectada a su conciencia escupía múltiples datos, probabilidades de muerte, formas de destrucción masivas y rutas que llevaban a un inevitable fracaso de la misión.  sus ojos aguamarina, normalmente cálidos, estaban fijos en el vacío, dilatados por el terror de una sobrecarga mental que amenazaba con disolver su identidad.

 Las manos de Quatre temblaban violentamente sobre la consola de mando, el frío recorría sus venas para él, el mundo exterior ya no existía, para él, en ese momento, solo había gritos mudos y un abismo infinito como el espacio que se lo tragaba por completo.

Nadie más podía aproximarse, cuando otros intentaban hacerlo el sistema Zero interpretaba su presencia como una amenaza, disparando una respuesta defensiva de forma inmediata.

Unos pasos apresurados resonaron en las rejillas del suelo, estos no pertenecían a cualquier persona, eran firmes, medidos, con el compás exacto de alguien que conocía demasiado bien el peso de la locura digital y las sombras de la guerra que ese sistema maldito podía causar.

Trowa apareció en el umbral de la escotilla de Sandrok, su rostro, por lo general impenetrable, mostraba urgencia y preocupación, sin dudarlo un solo segundo, ignoró las alarmas que parpadeaban en rojo y las advertencias automáticas del sistema, escaló hasta el interior de la cabina.

—Quatre!! —llamó su voz con un grito, áspero y completamente firme.

No hubo respuesta alguna, el rubio seguía atrapado en su tormenta, con el pulso acelerado y el rostro empapado de un sudor frío, murmuraba cifras y escenarios catastróficos que se desvanecían antes que el siguiente tomara forma.

Trowa no intentó apagar los paneles a la fuerza ni sacarlo con brusquedad, sabía que al hacer eso rompería la poca cortadura que quedaba en ese instante, en su lugar hizo lo único que pensó que funcionaria, acortó el espacio restante, ignorando el parpadeo hostil de las pantallas, posó sus manos directamente sobre las mejillas heladas de Quatre.

El contraste fue inmediato, la piel áspera y cálida de Trowa actuó como un corte seco en medio del ruido de la cabina.

—Mírame —ordenó Trowa, inclinándose hasta que sus frentes chocaron entre si, obligándolo a romper el ciclo infinito de las proyecciones— estoy aquí, no hay más batallas ni guerras, solo estoy yo aquí y ahora.

La mente de quatre quedó en blanco más bien fue iluminada por un ardiente recuerdo, ellos se encontraban caminando por uno de los jardines de la nación winner cuando Trowa se detiene frente de una pared llena de una tupida enredadera de petunias en flor, cada flor era delicada y de diversos colores, sumado a la suave fragancia le daban una enorme sensación de paz, estar ahí junto con la presencia de la persona que más amaba sin duda inundaba su corazón de tranquilidad, ese recuerdo era su mayor tesoro.

Quatre parpadeó lentamente, sus párpados temblaban delatando el esfuerzo por regresar al presente, las voces que invadían su cabeza comenzaron a apagarse, ahogadas por el sonido real de las dulces palabras de Trowa, mientras el cuerpo de este bloqueaba el resplandor de los monitores.

Lentamente, la rigidez en el cuerpo del rubio se desmoronó, sus manos cambiaron los mandos de la consola para aferrarse con desesperación a las solapas de la chaqueta de Trowa, buscando un punto de apoyo en medio del caos, apoyó la frente contra su hombro, exhalando un tembloroso suspiro que arrastró el último rastro del terror.

Trowa lo rodeó con fuerza, protegiéndolo del frío metálico de la cabina, con la certeza de que, mientras él estuviera a su lado, ningún abismo volvería a ser lo suficientemente hondo como para perderlo.



26 sept 2026

El lenguaje de las flores - capitulo 4

Capitulo 4 nuevos comienzos 

La declaración de Trowa aún permanecía suspendida en el aire de una manera electrizante, para Quatre, el ramo de tulipanes que ahora permanecía  junto a sus notas en su buró, no era solo la confesión de un sentimiento profundo, era el cierre definitivo de una larga etapa marcada por la guerra, la culpa y la prudencia extrema de un soldado que no sabía cómo expresar con palabras  sus sentimientos, aquella mirada transparente de Trowa había derribado la última muralla que los separaba  dejando al descubierto un horizonte brillante y un futuro lleno de esperanzas.

​Al despuntar la mañana el mayor ya no se encontraba en la habitación, recordaba haberse quedado dormidos juntos pero debía recordar que aún estaban en guerra tristemente, y debían acudir a cualquier llamado que siguiera, Quatre se levantó para caminar,  entre los senderos del patio posterior de lo que era su mansión en L4.

 La tierra, antes dura y castigada por la helada, comenzaba a ceder, al vivir en una colonia de recursos naturales debían ser muy estrictos con mantener las estaciones del año para que las plantas den todo su potencial, así es como en uno de los jardines que poseían pudo distinguir brotes nuevos que emergían del suelo, eran  narcisos, erguidos con elegancia sobre sus tallos flexibles, desplegando cálices amarillos que capturaban la primera luz de la mañana. Eran las primeras flores en brotar, las primeras en anunciar  la llegada del calor,  dando fin  de forma tajante la temporada del resguardo, la cautela había quedado atrás, un paralelismo con sus sentimientos que le hizo sonreír.

​Quatre cortó un ramillete de narcisos con sumo cuidado, ​buscó a Trowa junto al gran ventanal del hangar, donde el piloto observaba las primeras horas de la mañana.

 Había en la postura de Trowa una tranquilidad inédita, como si al liberarse del peso de su secreto por fin se permitiera habitar el presente sin mirar por encima del hombro, en una búsqueda constante de enemigos, el rubio  se acercó despacio sin romper aquel momento de calma,  se acomodó a su lado, contemplando el mismo espacio donde la bruma de la mañana terminaba de disiparse.

​Sin pronunciar palabras, Quatre le extendió los narcisos a su compañero quien los recibió con cuidado, rozando las coronas radiantes que traían consigo el perfume sutil de un nuevo comienzo, el menor sonrió con plenitud y apoyó suavemente la cabeza contra el hombro fuerte de quien es el dueño de sus sentimientos, trowa lo abrazó captando su mirada para luego besarlo, puedo sentir la firmeza de su aliento y la certidumbre de su presencia.

​El gesto no requería más explicaciones. Los narcisos marcaban una división entre lo que vivieron en el pasado  y lo que comenzaban a construir,  un espacio donde ambos, libres de los fantasmas del pasado, echaban a andar sobre un camino completamente nuevo llenos de esperanza.

22 sept 2026

El lenguaje de las flores- cap 3

Capitulo 3 declaración de amor 

La audacia de su rubio amigo aún resonaba en su mente sobretodo en su pecho, durante años, guardar lo que sentía había sido tan natural para trowa como lo era respirar, una estrategia de supervivencia aprendida en el rigor de la vida marcial en que había crecido o más bien en la que había sido moldeado, el juego de insinuaciones que mantenían con Quatre ya no era suficiente, mirarlo de frente a los ojos la mañana anterior le hizo comprender que la cautela había alcanzado su límite y en cualquier momento esta se rompería y esta sería devastadora. Era momento de dejar de esconderse, afrontar todos aquellos sentimientos.

Pero antes de que el sol despuntara sobre el horizonte, Trowa se encontraba de camino a una nueva misión que lo llevo a estar ausente todo el día y gran parte de la noche.

 Había estado todo el transcurso de la misión pensando en la mejor forma de declarar sus sentimientos incluso el piloto del 02 se había dado cuenta de lo inusual de su conducta, de regreso a los cuarteles de los Maganac en el escaparate de una florería los vio la flor perfecta que era sin duda un reflejo de sus sentimientos a diferencia de la timidez de la acacia o la naturaleza efímera del lirio, aquellas flores poseían la firmeza de un veredicto definitivo.

Tomo el ramo de flores, tulipanes rosas con la firmeza limpia de quien sabe exactamente lo que su corazón desea.

Encontró a Quatre en el estudio, sumergido entre mapas y la luz dorada de un nuevo amanecer que comenzaba a filtrar por la ventana.

_ no es muy temprano para que estés levantado _ preguntó el mayor apoyándose en el marco de la puerta escondiendo el ramo de tulipanes en su espalda.

 Al escuchar su voz Quatre alzó la vista con una sonrisa tibia a medio formar.

_ no podía dormir, para serte sincero estaba algo preocupado _ se levantó del escritorio para caminar hasta donde Trowa, pero se detuvo al notar la serenidad absoluta en el rostro del piloto. 

Trowa cortó la distancia entre los dos y se detuvo dejando solo un paso entre ellos, sin rodeos, extendió el ramo de flores, esta vez no lo dejó sobre el piano ni lo escondió entre los libros para que él los encontrara de forma sutil, lo sostuvo directamente frente al pecho de Quatre, obligándolo a tomarlo con ambas manos, su corazón latía con fuerza desbocada. Nunca, en ninguna de sus misiones se había sentido así tan nervioso que hasta sus manos temblaban.

Cuando los dedos de Quatre se cerraron alrededor del ramo, Trowa no se retiró sino que cubrió suavemente la mano de Quatre con las suyas, sellando el contacto sobre los pétalos aterciopelados. Sostuvo su mirada en un silencio denso y claro, donde cada barrera que solía protegerlo se disolvió por completo.

 Quatre contuvo el aliento al sentir el pulso firme de Trowa contra su piel, leyendo en la intensidad de sus ojos el peso de una entrega total, y sin ningun previo aviso alzó las puntas de sus pies para llegar a la altura necesaria para sellar aquella dulce declaración con un beso.




21 sept 2026

El lenguaje de las flores - cap 2


Capitulo 2 coquetería 

La ramita de acacia descansaba a salvo en un pequeño frasco sobre la mesa de noche de Quatre. Trowa le había dejado un mensaje silenciosamente claro y muy acorde a su personalidad la tarde anterior, Quatre no estaba dispuesto a dejar que la respuesta se quedara en un simple pensamiento suspendido en el aire, sino que tenía que ser algo concreto.   Trowa había decidido dar el primer paso para definir sus sentimientos rodeado en la sombra, él respondería con toda la fuerza que la luz le brindara.

En el pequeño patio del refugio donde se encontraban, entre las hierbas y montes, los lirios habían abierto sus cálices* anaranjados al sol, eran flores luminosas, imposibles de pasar por alto, nacidas para llamar la atención de forma exclusiva, con descaro durante las pocas horas que duraba su floración antes de desvanecerse al atardecer, el color vivo y cálido de los pétalos era una rebelión tormentosa contra la monotonía gris en la que Trowa solía refugiarse del mundo.

Quatre cortó uno de los tallos más vistosos con sumo cuidado.

Cuando cruzó el umbral del taller, el tintineo de las herramientas y el aroma a café recién preparado confirmó que Trowa ya llevaba varias horas despierto, el piloto estaba inclinado sobre la mesa de trabajo, concentrado en el ensamblaje de una pieza mecánica, con la sombra de su habitual reserva cubriéndole parte del rostro rostro como una máscara impenetrable.

En lugar de mantener la distancia prudente de siempre, el rubio avanzó con pasos amortiguados pero firmes, se inclinó sobre el espacio de Trowa, invadiendo su campo de visión sin pedir permiso, con un gesto deliberadamente pausado, deslizó el lirio directamente sobre los esquemas técnicos y herramientas que el piloto estaba usando, haciendo que uno de los aterciopelados pétalos rozara la mano curtida de Trowa.

Al sentir el contacto sedoso de los pétalos junto con la breve fricción de los dedos del rubio contra los suyos, el mayor se congeló, más bien le causaron un corto-circuito en sus emociones quedando la llave inglesa en su mano inmóvil.

Quatre apoyó el codo sobre la mesa y descansó la barbilla en la palma de una de sus manos, inclinando ligeramente la cabeza. Sus ojos aguamarina sostenían la mirada del piloto con un matiz inédito, una chispa juguetona, un parpadeo de audacia que buscaba provocar una grieta en la impasible compostura de su compañero. La distancia formal que los separaba poco a poco se disolvió en el tono cálido de su voz.

—Demasiada seriedad para una mañana tan clara, ¿no crees? —murmuró Quatre, dejando escapar una pequeña sonrisa ladeada, cargada de una complicidad ingeniosa.

El lirio ardía sobre la mesa de metal como una braza brillante. Quatre disfrutó el sutil cambio en la respiración de Trowa y la forma en que su mirada, habitualmente impenetrable, se abría con sorpresa ante ese gesto coqueto y espontáneo, sabía que la flor se marchitaría al caer la noche, pero el juego entre los dos acababa de comenzar.




*Es la envoltura exterior de una flor, formada por un conjunto de hojas verdes llamadas sépalos. Su función principal es proteger el capullo floral antes de que se abra.

20 sept 2026

El lenguaje de las flores - Cap 1


Cap 1 Amor secreto

​El silencio era una constante permanente en su vida, siempre había sido el refugio más seguro para Trowa.

 En un mundo desgastado por la guerra, el estruendo imparable de los motores de las colonias y el recuerdo amargo de cada una de las batallas en las que había sido parte alguna vez, la tranquilidad armoniosa que rodeaba a Quatre era lo único capaz de silenciar el ruido persistente en su cabeza. No hacían falta discursos solemnes ni confesiones improvisadas para él, bastaba simplemente con observar desde un rincón, discreto como si fuese un mueble más de la decoración de la casa, ver como la calidez con la que el joven de cabello dorado inundaba de luz y tranquilidad a cualquier espacio donde el estuviera.

​Aquella tarde, en el taller de los Maganac estaba sumido en una penumbra dorada propia del atardecer, entre el aroma a aceite de máquina , combustible y madera gastada, Trowa terminaba de limpiar  sus herramientas con una calma metódica, casi ritual, de la bolsa interior de su chaqueta extrajo una pequeña ramita de acacia silvestre que había recogido horas antes.

 Los diminutos pompones amarillos, esponjosos y encendidos como chispas de sol, resaltaban con una belleza simple contra la severidad de sus manos curtidas por las batallas, aquel no era un gesto casual, para el piloto del Heavyarms ese pequeño racimo albergaba una verdad cuidadosamente resguardada, como una corriente de agua suave, no buscaba alterar la paz de Quatre, sino rendirle un tributo silencioso a la persona que se había transformado en la más importante de su vida.

​Con pasos imperceptibles como un ladrón, se acercó al piano de cola donde Quatre solía refugiarse al terminar alguna jornada pesada o particularmente desgastante.

 Depositó la ramita sobre el marfil frío de las gastadas teclas.  guardar en la penumbra lo que nacía en su pecho y crecía día con día, no se sentía como una prisión o algo malo por ocultarlo, sino como la única forma que conocía para poder proteger aquel sentimiento cálido, libre del juicio de la sociedad y de las exigencias del resto del mundo.

 Desear en la quietud de la penumbra era su manera de cuidar aquel sentimiento.

​El crujido inesperado de la puerta abriéndose lo obligó a replegarse a la sombra del pasillo.  Quatre entró cargando la fatiga del día, reparaciones de los gundams, planes de acción y sus propios problemas familiares, se detuvo al instante, sus ojos de aguamarina se fijaron en el destello dorado sobre su viejo piano.   Con la punta de sus dedos rozó con extrema delicadeza  los diminutos pompones amarillos, una sonrisa cálida, cargada por aquella intuición que nunca le fallaba iluminó su rostro.

 Acunó con delicadeza la rama contra su pecho palpitante, antes de mirar hacia la oscuridad del pasaje donde Trowa permanecía inmóvil, espectante.

 En la quietud de la noche, el perfume sutil de las flores sellaba un pacto que no necesitaba de más palabras, el primer trazo de un mapa que solo dos almas pacientes sabrían descifrar.

​

Garden week


Hola mi querido lector 
Está semana les traigo algo especial, está semana inundaremos nuestra querida fortaleza de flores , estare participando de la Gardenweek una actividad organizada por la página de facebook es de fanfics  está muy entretenida la página así que siganla .

Serán 7 días donde cada día será representado por una flor que que significan cositas muy tiernas , les dejo la lista mas abajito, como es algo cortito espero terminarla a tiempo y no demorarme años como cierto desafío que anda por ahí jajajaja.

En fin creo que es una forma muy linda de iniciar la primavera aquí en Chile 🌸 
Cariños a todos!!!

15 sept 2026

volver amar cap 12

_creo que todo este tiempo hemos actuado mal.      En vez de esconder a Maxwell, deberíamos dejarlo que sea visto, así llamar la atención de Krushrenada, presionarlo a mostrarse, en algún punto dará un movimiento en falso y así poder atraparlo_.

Estaban en la reunión semanal de preventers, Trowa acabada de dar su punto de vista, estaba cansado ya de todo este tema. Prometió que ayudaría a Duo a solucionar sus problemas pero sentía que el tiempo pasaba demasiado lento y él tenía otros planes para su vida futura en lugar de ser el niñero de su amigo.

_es algo muy arriesgado, prefiero que avancemos lento pero seguro como hasta hora _ respondió Wufei de mala gana.

_hasta ahora hemos actuado a la defensiva con escasos resultados y, sin menospreciar los resultados, la opción del Sr. Barton podría ser la mejor_ comentó  su jefe, un alto cargo de preventers.

_sería usar a Maxwell de carnada para atrapar a ese criminal_ sin duda el Chino estaba cada vez más ofuscado.

_señor Chang, le ruego recordar que Ud. se comprometió a que la relación de amistad que posee con Maxwell no sería impedimento para su trabajo.

_Sí señor , lamento mi reacción, no volverá a pasar 

_bien, entonces cambiaremos la forma de actuar.   Desde ahora la identidad del Señor Duo Maxwell dejará de ser de testigo protegido y pasara a ser un colaborador externo para nuestra investigación y, no se alarme Chang, no lo dejaremos desprotegido, pero de ahora en adelante Barton será su "niñera" y usted lo cubrirá.

_ ¿dejaré de ser agente encubierto? Preguntó Trowa_

_ por ahora sí, aprovecharemos que ha logrado salir bien de sus últimas misiones y ya no correrá peligro de ser reconocido, además comenzaremos el proceso de desvinculación que nos pidió _ el jefe de ambos se levanta para salir_ nos volveremos a reunir, esta vez en dos semanas si no pasa nada antes, nos vemos 

El hombre salió del despacho levantando su mano en forma de despedida.

_¿Por qué no sabía que renunciarías? _ Wufei le preguntó con un tono que era una mezcla de incredulidad y asombro.

_ya no quiero esta vida.  Amo mi trabajo pero amo mucho más a Quatre y siento que este ritmo de vida que llevo nos está cobrando factura.

_ no lo sabía, lo siento... Las cosas con Winner no van bien? ...

_no, no tenemos problemas ,pero ya son varios años en que creo que comparto más tiempo contigo que con él y a el lo quiero más.   Él merece a alguien presente siempre, no alguien que vea un par de días cada dos meses.

_ te comprendo, yo aún me preguntó cómo es que Sally me aguanta 

***†************


Ya estando de regreso en el departamento en que estaban viviendo en Japón para poder estar más cerca de sus amigos, el rubio se lanzó al sofá apoyando su antebrazo en su rostro mientras procesaba todo lo que había pasado en aquella reunión con Heero.   Trowa aflojaba su corbata para luego a recoger las mangas de su camisa.

_ ¿tienes hambre?, cocinaré algo rápido, luego tengo que ir a la oficina a terminar unos papeles.

_tengo hambre, pero de saber por qué te ofreciste de piloto.    No digo que no seas capaz, pero ya llevas tres semanas aquí, cosa que me encanta pero si te ofreces de piloto tendrás que pasar más tiempo aquí y tu trabajo digamos... que es todo menos flexible, siento que hay algo que no me dices._ lo dijo tan rápido que sentía que se quedaría sin aire .

_primero respira, mi amor.  segundo, me ofrecí de piloto porque podré hacerlo, como parte de mi trabajo estamos evaluando tomar otras medidas que no te diré por ahora y, por último, tú también tienes algo que me ocultas y no me quieres decir, relacionado con nuestros amigos .

_ yo nunca podría ocultarte algo Trowa, eso me ofende_ su mirada cambió, era cristalina y honesta .

_mi amor _ se acerca a él para abrazarlo_ te conozco bien, a mí no me engañas con tus miradas inocentes, sé que algo tramas pero no me quieres involucrar 

_ está bien.  Sí, hay algo que estoy tramando, no es que no te quiera contar pero sé como eres tú también, todo serio y frío pero tienes corazón de abuela, y por el momento no me sirve que lo sepas, ahora dime qué me ocultas.

_ usando tus palabras mi amor, por el momento no sirve que lo sepas .

Trowa besó a su pareja silenciándolo y dando por terminada esa conversación, lo tomó entre sus brazos llevándolo a la habitación que en los últimos días compartían, para demostrarle todo lo que lo amaba.


*†*******‡

Era la primera prueba del motor electro, según los cálculos de Duo, éste debería arrancar ,había creado un sistema de enfriamiento especial para que el motor no se sobre calentara cuando llegara a los 300 kilómetros.  ya que su plan era acortar al máximo posible la transición de 0 al máximo, estaba emocionado, podía sentir la adrenalina por este día, ya que también las carrocerías de sus autos llegaban ese mismo día y quería poder montar todo para probarlo al día siguiente .

Se alejó del motor y se puso a la protección de una cabina de vidrio blindado que Heero mandó a poner al taller para su protección, él pensaba que el mayor estaba exagerando pero en el fondo esas cosas le gustaban, durante todo el último mes Heero había sido muy atento con él, además no había intentado nada romántico, cosa que agradecía porque solo quería enfocarse en su trabajo, ya quedaban 3 meses y el próximo tenían que viajar a Italia para prepararse para la carrera.

Sacudió su cabeza con fuerza para sacar esos pensamientos y concentrarse en lo que estaba realizando , respiró profundo y contó mentalmente tres, dos, uno. el motor ronroneó como un gatito, comenzó a acelerar a una velocidad prudente, este comenzó a temblar, cada vez que aumentaba la exigencia estaba casi por llegar,
El monitor parpadeaba en rojo, algo pasaba con el sistema de enfriamiento, no alcanzó a detenerlo y algo explotó en el motor lanzando algunas piezas al aire por todas partes .
Golpeó la mesa con rabia, era el segundo motor que estropeaba en la semana y eso lo estaba comenzando a desesperar , su grito de frustración resonó por todo el taller .


El sonido de un extintor siendo utilizado llegó a sus oídos, alzó la mirada, era Heero quien apagaba algunas llamas que salían del motor.

_ ¿el sistema de enfriamiento volvió a fallar?_ preguntó mientras dejaba el extintor vacío 

_necesito algo más potente he estado pensando en combinar el enfriamiento de aceite con el de agua-glicol que ya estoy usando para darle más fuerza.

_¿ ya comiste algo?_ sabía que el castaño tenía tendencia a alimentarse mal cuando estaba bajo presión

_ unas papas fritas con RedBull, revisaré el motor, hay piezas que me sirven y se las pondré al que tengo de repuesto para instalar el en_ él mayor tomó su trenza haciendo que este tropezara hacia atrás _ hey, odio que hagan eso!!!!

_ eso no es una comida de verdad. Ven, vamos a comer

_pero ya casi lo tengo 

_ el motor seguirá ahí, las carrocerías llegarán en unas tres horas más, así que puedes tomarte un descanso y comer como una persona normal 

_está bien _ bufó mientras acomodaba su trenza _ pero tú pagas 

Heero lo llevó en su motocicleta a un pequeño puesto callejero a unos 15 minutos del taller, un anciano atendía, sirviéndoles dos humeantes tazones de ramen.

_esto es comida de verdad, no como tu comida de yanky 

_discúlpame por ser occidental, japonés rencoroso _ le respondió con una sonrisa en el rostro saboreando su comida_ al final llegarán todas las carrocerías 

_ sí , la fábrica envió dos de cada modelo, llegar y colocar el motor todo según tus planos con especificaciones, hiciste un muy buen trabajo 

_ que no servirá de nada si no logro hacer que ese motor se enfríe rápido

deberías tomarte la noche libre, descansa por hoy , despejar tu mente ayudará a pensar mejor 

_ puede ser, hoy hay carreras clandestinas, podemos ir 

_ Wufei lo tiene prohibido, nada de carreras o salir del perímetro seguro 

_no seas un aguafiestas Heero _ le respondió ,llenado su boca de fideos _ además ya no soy testigo ultra protegido Trowa lo dijo

_ pero no porque puedas tienes que hacerlo , además dije que te protegería así que ayúdame un poco en cuidarte 
_ eres un amargado 

_ puedo notar que ya no te incomodo tanto como antes 

_no es eso.... Solo que el trabajo mantiene mi cabeza ocupada 

_ esta noche te invitaría a salir para incomodarte, pero tengo que viajar a Hong Kong después que lleguen las carrocerías ,estaré afuera tres semanas,  cuando regrese nos preparamos para viajar a Italia, tienes que tener el motor listo antes del viaje 

_ lo sé ,lo sé , ya casi lo tengo, solo hay algo que no hace click aún.    visitarás a tu hija? 

_ Sí, ya casi una semana que no la veo, estas tres semanas estaré trabajando desde Hongkong en la casa de Miliardo. después que terminemos el circuito de fórmula E, ella tiene que ingresar a primaria 

_wau significa que tiene 6 ya 

_ aún no, los cumplirá cuando estemos en Estados Unidos , pero estará conmigo en Italia , yo también la extraño mucho,.ella es lo más valioso que tengo en mi vida, junto contigo claro

_Heero eso es muy lindo_ sonrojándose _ deberíamos tener una cita cuando estemos en Italia los tres, me gustaría conocerla , me dejarías conocerla ?

_ será una cita fantástica 

volver amar cap 11


El menor se dejó guiar por el sonido de aquella voz tentadora. Deseaba besarlo con todas sus fuerzas, sabiendo que, al hacerlo, se derrumbaría cualquier barrera o cordura que aún le quedara. En ese instante, lo único que le importaba era ser consumido por el fuego interior de Heero; ese calor que solo él conocía a la perfección.
El mayor deshizo la trenza, liberando el aroma del aceite de chocolate que Duo solía usar en el cabello.

—Te daré solo una oportunidad para arrepentirte. Si quieres que pare, lo entenderé —advirtió Heero. Posó una mano sobre el cuello blanco del que alguna vez fue su compañero de vida, mientras la otra subía por su rostro hasta la nuca, buscando el ángulo perfecto para adueñarse de sus labios.

—Detente… no sigas.

Heero se quedó congelado. Duo aprovechó el momento para levantarse y poner varios pasos de distancia entre ambos.

—No te mentiré, mis emociones están desequilibradas y me muero por hacer esto contigo —confesó Duo, con la voz entrecortada—. Pero ya no somos dos adolescentes hormonales. Somos adultos y tú me hiciste mucho daño. Siento que esto va demasiado rápido para mi gusto.

—No me gustan tus palabras, pero puedo aceptarlas —respondió Heero tras un silencio—. ¿Eso significa que tengo una oportunidad de recuperar lo nuestro?

—Ha pasado tanto tiempo… ya no soy la persona que conociste años atrás. Ahora cargo con fantasmas que me persiguen y no quiero arrastrarte conmigo. Además —añadió Duo, bajando la mirada—, todavía siento que traicionarme con Relena fue horrible. Se supone que la querías como a una hermana nada más y terminaron durmiendo juntos.

—Respecto a lo de Relena, ni yo mismo sé qué pasó esa noche. Lo único importante de aquello es mi hija. —Heero acortó la distancia y le acarició la mejilla con ternura—. Déjame volver a conocerte, a conocernos. Déjame volver a amarte. Yo también he cambiado; ya no soy aquel muchacho débil. Ahora tengo el poder suficiente para protegerte y no dejar que nada nos separe. Te amo, Duo, con todo y tus fantasmas. Si tengo que enfrentarme al loco de Prize, lo haré sin miedo. Mi único temor es que no me dejes estar a tu lado.

Un silencio cálido envolvió la habitación. Heero sabía que derribar las defensas que Duo había construido durante años sería difícil, especialmente siendo él mismo el arquitecto de muchas de ellas. Solo quería que confiara, que compartiera el peso sobre sus hombros para afrontar todo juntos. Quería darle la paz que tanto merecía.

Por su parte, el corazón de Duo dolía intensamente. Cerró los ojos, apoyando el rostro contra las manos de Heero. Sintió cómo su coraza se desprendía por capas; la calidez de la persona que amaba lo derretía por dentro. Ya no era un incendio que lo consumía, sino una brasa constante que forjaba los cimientos de algo nuevo.

Unas lágrimas escaparon inevitablemente, desbordadas por la emoción. Heero terminó de cerrar el espacio entre ambos con un abrazo firme, sosteniendo no solo el cuerpo de Duo, sino también la fragilidad de ese momento. Besó cada lágrima con devoción, comunicando con gestos lo que las palabras no alcanzaban a decir. No quería que el momento se desvaneciera como uno de sus tantos sueños.

De pronto, unos golpes en la entrada rompieron el hechizo. Duo se separó rápidamente.

—Debe ser Wufei, venía a recogerme para llevarme a mi departamento.

—Lo despacharé enseguida. Yo te llevaré, no lo necesitas de niñera —gruñó Heero.

—Y tú tampoco tienes que serlo —replicó Duo con una sonrisa traviesa—. Además, todavía no quiero que los demás se enteren de lo que está pasando, así que aguanta tus instintos de "macho alfa" y no vayas a marcar territorio. Nos vemos mañana.

Le plantó un beso fugaz y salió corriendo por las escaleras.

Las semanas avanzaron rápido. Duo comenzó a encontrar detalles que Heero dejaba para él: gestos simples pero cargados de significado. Un chocolate, alguna herramienta de lujo, pequeñas notas recordándole que lo amaba y besos robados en los escasos momentos a solas. Casi no se veían durante el día; ambos estaban sumergidos en sus asuntos. Heero solía viajar semanalmente por trabajo y para visitar a la pequeña Relena, quien estaba bajo el cuidado de su tío Milliardo hasta que la situación se estabilizara. A Duo le causaba cierta pena ser el motivo de la separación entre padre e hija, pues era evidente cuánto se querían.

Esa tarde, se reunieron con Heero y Quatre para recibir noticias importantes. También estaban presentes Wufei, con su eterna expresión severa, y Trowa, con su calma inquebrantable.

—Ya que estamos todos, quiero informarles sobre nuestra próxima carrera como grupo Gundam —comenzó Heero, proyectando imágenes en una gran pantalla—. La semana pasada estuve en Italia cerrando acuerdos y cobrando favores pendientes. He logrado que nos unamos a un circuito especial de Fórmula E que se está formando. Ferrari nos invitó oficialmente a participar.

—Eso es impresionante —admitió Quatre—. Yo había intentado agendar reuniones con ellos sin éxito.

—Duo, sé que estás trabajando en los prototipos de motores eléctricos. ¿Cuánto crees que falte para que comencemos las pruebas?

—Yo… espera, sigo asimilando que seremos parte de la Fórmula E —Duo empezó a divagar, calculando fechas mentalmente—. Creo que diez meses. Quizás ocho, si me esfuerzo al máximo.

—La primera carrera es en Monza, en seis meses.

—Lo sé, es uno de los templos de la velocidad. Siempre he querido ver esas carreras de cerca.

—Pues las verás muy de cerca, porque correremos en Monza, luego en Shanghái y terminaremos en el autódromo de Las Vegas.

Cuatro pares de ojos miraron a Heero con incredulidad.

—¿Y pretendes que recorramos medio mundo solo porque tú lo dices? —Wufei rompió el silencio con dureza.

—Algo así. Duo tiene que estar presente y tú, como Preventer, debes velar por su seguridad. Además necesitamos un equipo de pits donde el estará presente. Sin mencionar que podrían aprovechar para atrapar a Prize y hacer bien su trabajo —respondió Heero, sosteniendo la mirada del pelinegro.

—Esto tomará tiempo. Debo consultarlo con la sede central; tras lo de Dubái, hay que ser precavidos.

—Chicos, cálmense —intervino Quatre al notar que el ambiente se caldeaba—. Tenemos más tiempo que en Dubái y seremos más cuidadosos, ¿verdad, Duo? —le lanzó una mirada de reproche—. Además, yo me haré cargo de la logística y el transporte. Tendrán una preocupación menos.

—¡Esto es genial! ¡Amo la pizza y conoceremos Monza! —exclamó Duo, recuperando su alegría habitual.

—Maxwell, vamos por trabajo, no de vacaciones —lo regañó Heero con una leve sonrisa—. Y tú ya deberías empezar a trabajar si quieres estar listo en seis meses.

—Aún nos falta decidir quién será el piloto. El tiempo sigue siendo muy ajustado.

—En eso no hay problema —habló Trowa finalmente—. Yo seré tu piloto esta vez.

PROTOCOLO DE RESCATE cap 2



cap 2 DUO 

Nunca me ha gustado el silencio del espacio, en verdad ningún tipo de ausencia de sonido, pero el silencio dentro de la cabina destrozada del Wing era mil veces peor de lo que me imaginaba , el mutismo de mi radio sonaba a muerte y yo no estaba dispuesto a dejar que ese condenado chico solitario se saliera con la suya mientras yo estuviera de guardia, este seria mi propio protocolo de rescate.

—¡Heero! —grité por la radio, pero solo recibí estática y el chasquido sordo de los circuitos muriendo.

Maldije entre dientes mientras enganchaba los cables de remolque del Deathscythe al fuselaje del Wing.

 Las lecturas de mi radar eran un desastre, la explosión de mi pequeña batalla con el escuadrón de Oz había dejado un rastro de firmas térmicas que atraería a medio ejército en menos de diez minutos, si nos quedábamos en el campo abierto en este sector, seriamos blancos fáciles.

Puse los propulsores al mínimo para no echarle más leña al fuego de nuestro rastro térmico, arrastrando la masa inerte del Wing hacia una antigua estación de transmisión, ahí vislumbre una grieta lo suficientemente grande para entrar, la estación era un gigante dormido de metal retorcido y gastado con varias plataformas olvidadas desde la última gran guerra, pero sus escudos de radiación residual servían como un camuflaje perfecto para los sensores enemigos y sobre todo, nos darían tiempo.

En cuanto nos ocultamos en las entrañas del complejo, forcé la escotilla de su cabina desde fuera con toda mi fuerza, el olor a metal quemado, cables fundidos y sangre me golpeó de lleno, ahí estaba Heero, inconsciente sobre los controles deshechos, el cristal de su casco tenía una fisura horrible y su respiración era un silbido leve e irregular.

—Siempre tienes que hacer las cosas de la manera difícil, ¿verdad, socio? —murmuré, intentando que mi voz sonara tranquila para de alguna manera darme ánimos, aunque las manos me temblaban mientras desenganchaba su arnés.

Era alarmante lo ligero que se sentía, debajo de toda esa fachada impenetrable de soldado invencible y temperamento de hielo, Heero no era más que un chico de mi edad, un adolescente cualquiera con un cuerpo flaco cubierto de moratones y sangre fresca que se le pegaba a la camiseta verde.

Lo observé rápidamente tenía el costado derecho rígido por la fractura de costillas y la piel tan pálida que parecía de cera, lo cargue sobre mi hombro con cuidado para no empeorar sus lesiones, nos adentré en los pasillos de mantenimiento de la estación hasta encontrar un módulo de emergencia sellado, la luz de emergencia parpadeó con un tono rojizo cuando porfin logré reactivar la energía auxiliar.

Lo acosté sobre una plancha de metal frío, me saqué mi chaqueta para usarla como almohada improvisada enrollandola para elevar su cabeza, Heero soltó un quejido sordo cuando le retiré el casco y le abrí el chaleco táctico, la quemadura en su hombro era fea, pero la verdadera amenaza era su respiración, conocía lo suficiente de heridas como para saber que su pulmón estaba por colapsar en cualquier momento.

—Quédate conmigo, Heero —dije, sacando el botiquín de primeros auxilios del Deathscythe que traje conmigo— No arriesgué mi culo contra esos tres Aries para que te mueras desangrado en una cueva de chatarra a mitad de la nada.

De pronto, sus dedos fríos, manchados de una mezcla hollín y sangre me atraparon la muñeca con una fuerza sorprendente para su estado, sus ojos se abrieron de golpe, desorbitados, fijos en el techo pero sin ver nada realmente.

—El sistema... —susurró con un hilo de voz rasposa casi metalica, la mirada perdida en un trance casi violento— El sistema no se desconecta... Duo... hay que  apagarlo ... destruirlo...

Su agarre apretó con una desesperación que jamás le había visto, el no estaba hablando de la nave, estaba reviviendo las atroces visiones del Sistema Zero.

31 ago 2026

PROTOCOLO DE RESCATE - capitulo 1







CAPITULO 1 : HEERO 

El dolor nunca ha sido una variable relevante en mi vida, es solo información como una base de datos  que el cuerpo envía al cerebro para indicar daños en el, una señal que se puede amortiguar con la disciplina adecuada.

El panel principal de mi cabina parpadea en un rojo intermitente, iluminando el espacio reducido con ráfagas irregulares de luz, la alarma de presión hidráulica suena con un pitido monótono y constante que resuena dentro de mi casco sin piedad, amenazando en desconcentrarme.

Afuera en el espacio, tres cazas clase Aries a las doce, más un Taurus adaptado a combate espacial a las cuatro, la suma de todo esto solo vaticinaba un final trágico.

Mi mano derecha apenas me responde cuando intento ajustar la palanca de mando, fui alcanzado por un impacto directo del cañón de energía del Taurus, atravesó el blindaje del hombro derecho del Wing, destruyendo los servos principales y la articulación del brazo de este, el impacto secundario contra el fuselaje de una estación abandonada donde estábamos combatiendo hizo el resto, mi torso golpeó duramente  contra la consola, fracturándome al menos dos de mis costillas y provocando un neumotórax leve, fácilmente lo sé por la dificultad para llenar los pulmones de oxígeno y la sangre tibia que empieza a acumularse en el filtro de la máscara de mi casco.

—Atención a todas las unidades de Oz —la voz del líder enemigo se cuela por la frecuencia de radio interrumpida por la estática dándole un tono siniestro—. El objetivo está inmovilizado, desactiven los sistemas de propulsión, lo necesitamos vivo.

Ignoro la transmisión, enfocándome regreso a los datos, estos son claros, sin el brazo derecho, el rifle de energía es inservible, la capacidad de maniobra está reducida al 12%, la probabilidad de escapar de cuatro unidades de combate 100% funcionales versus mis condiciones es del 3.4%.

No hay duda alguna misión ha fracasado, siguiendo el manual lo que sigue es la activación del protocolo de seguridad de la tecnología Gundam que en estos casos es inequívoco.

Extiendo la mano izquierda, sorteando los chispazos de la consola destrozada y levanto la cubierta del interruptor de autodestrucción, mis dedos rozan el conmutador de seguridad sintiendo el frío de este, el detonador interno acabará con los restos del Gundam y borrará cualquier dato tecnológico sensible antes de que las tropas de Oz puedan ponerle un mano encima.

 Mi vida es un recurso irrelevante en esta ecuación, la preservación de la tecnología Gundam es el objetivo prioritario del resguardo... por el bien de las colonias.

"Tres segundos para activar el temporizador", me digo, no hay miedo, solo la ejecución fría de una orden dada desde el inicio de esta guerra, es más fue la primera orden que se me dio, la más importante.


**** Tres ****


El radar emite un sonido agudo, una firma térmica masiva aparece a espaldas del escuadrón enemigo a una velocidad alarmante.


**** Dos ****


Una silueta negra, envuelta en campos de distorsión electromagnética que borran su presencia en los escáneres, surge de las sombras de los maltrechos restos de la colonia, como un Dios de la muerte aparece la hoja flamígera de una guadaña de energía que atraviesa limpiamente la cabina del Taurus antes de que la unidad de Oz pueda reaccionar y una gran explosión de luz ilumine la penumbra del sector.


**** Uno  ****


—¡Oye, chico suicida! —la voz de Duo se escucha en el canal de comunicación interno, saturada, rápida y cargada de una molesta familiaridad— ¡Pon las manos lejos de ese maldito botón de autodestrucción si no quieres que te muela a palos yo mismo antes de que lo haga la bomba!

Mi dedo se detiene al roce del interruptor.

A través del visor agrietado veo al Deathscythe desplazarse como en un baile macabro entre los restos del escuadrón de Oz con una precisión mortal, la segunda unidad enemiga cae en segundos, dividida en dos por su guadaña.

 Duo se mueve con una furia errática, completamente alejada de la doctrina militar, violando cualquier lógica de prudencia táctica, en verdad de cualquier tipo de prudencia.

—¿Qué haces aquí, Duo? —mi voz sale raspada, cortada por un puntazo agudo en el costado por mis heridas —La orden de la base era retirarse, esta zona está comprometida, ya no es segura 

—Sí, bueno, ya me conoces —responde mientras destruye al último Aries con un disparo directo a su escudo vulcan— verás lo que pasa es que nunca he sido muy bueno siguiendo las órdenes de ancianos que están a miles de kilómetros, ahora mantén tu boquita cerrada y hazme el favor de no morirte, los de Oz tienen más refuerzos en camino y tu nave parece un pedazo de chatarra humeante.

El Deathscythe se posiciona frente a la cabina destrozada del Wing, la luz verde de sus sensores principales brilla en la oscuridad iluminando mi cabina.

Mi visión comienza a nublarse por la pérdida de sangre y la falta de aire, el dolor, que hasta ahora se había mantenido al margen de mi conciencia, empieza a invadir de a poco de mis sentidos por la baja abrupta de la adrenalina en mi cuerpo, apoyo la cabeza contra el respaldo del asiento, sintiendo cómo el sistema de soporte vital del traje falla definitivamente.

Calculé mal.

 Duo Maxwell no es una variable predecible dentro de esta ecuación y,  por primera vez desde que comenzó esta misión, no sé exactamente cuál es el siguiente paso ...



Hola mi gente como están ??
aquí su servidora regresando con un nuevo trabajo que espero les guste mucho
les recomiendo leer el cap. escuchado la canción que deje en el inicio del post 
eso bebés espero que estén bien y se cuiden, tomen agüita 


16 ago 2026

Volver a amar cap10


Sus labios se separaron por falta de aire, sus corazones latían con fuerza a un mismo ritmo, Duo tenía los ojos cerrados, una de las manos de Heero acunó la mejilla del menor para atraerlo a su boca una vez más, cuando el teléfono de este comenzó a sonar. 

 _¿No piensas contestar, Heero?_ Dijo un Duo con la respiración alterada _ Puede ser Relena.

 _No es ella, quien llame puede esperar_ se acercó más a él, estrechando la distancia que los separaba, pero el teléfono no paraba de sonar, es más, el de Duo comenzó a sonar también.

 _ creo que contestaré… puede ser importante. Duo se alejó del mayor con el corazón aun latiendo como si fuera a salir de su pecho, tomó aire y contestó, del otro lado de la línea su amigo Wufei le gritaba que saliera de la casa de Yuy. _ creo que es mejor salir… Wufei está afuera.

El trenzado estaba muy nervioso, aquel beso había cambiado la atmósfera entre ellos, aún había cosas que tenían que decirse, pero él ni siquiera era capaz de mirarlo a los ojos. 

 _ Crees que me importa que estén afuera_ rodeó el escritorio tirando de uno de los brazos de Duo para acercarlo a él y rodear con su brazo la cintura de este_ en este momento tengo otras prioridades, mucho más importantes que ellos. 

 _No sé cómo reaccionar o qué pensar, creo que estoy en shock. 

 _no pienses Duo, solo… _La puerta fue azotada por fuertes golpes desde afuera. En ese momento Duo se separó de él, prácticamente huyendo, para abrir la puerta. 

 El pelinegro se encontraba maldiciendo en chino improperios dirigidos a Yuy. Duo lo tomó de la mano con la mirada suplicando que lo sacara de aquel lugar, Heero solo lo vio alejarse con el chino en el auto de este cuando su teléfono volvió a sonar, lo contestó sin ver quién llamaba pues ya intuía quien era.

 _Intenté advertirte que Wufei iba en camino. 

 _No llamaste en el mejor momento 

 _Me debes una motocicleta

 _ Llévala al taller, como agradecimiento por el favor. 

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 Desde lo más alto de un edificio en Nueva York podía ver gran parte de la gran manzana, era ya de noche y las luces de la ciudad que nunca duerme traían tanta claridad como si del día se tratara, su mano sujetaba una copa de cristal donde una solitaria aceituna nadaba en el claro licor 

 _señor Treize_ un joven vestido de negro entró a aquella oficina, traía consigo un folder con varios documentos _ Ha llegado el reporte desde Tokio. 

 _algún corredor que destaque? _ preguntó el castaño 

 _más que eso señor, el informante le ha mandado algunas fotografías que sé tomarán toda su atención. 

 El hombre de negro entregó el folder y se marchó. Al abrirlo lo primero con lo que se encontró fueron varias fotografías de un motorista acompañado de nada más ni nada menos que Trowa Barton, aún recordaba el mayor que él le debía una, ya que gracias a Trowa había perdido a su amado Duo. Siguió mirando las imágenes y se encontró con las de una muchachita, una muchachita que sin duda era su amado Duo, entonces una sonrisa se dibujó en su rostro.

 _así que al fin te encontré, Duo Maxwell. Después del accidente, al hacer algunas averiguaciones, descubrió que todo fue un engaño y más al entrar a la computadora de Duo y encontrar evidencia de movimientos bancarios, eso solo lo confirmó, su pequeño niño había estado haciendo planes a su espalda para escapar. Pero lo que él no sabía era que nadie escapaba de las manos de Treize Khushrenada sin pagar las consecuencias de su traición. El móvil sonó, al contestar supo de inmediato que era su informante

 _Has hecho un buen trabajo, serás recompensado 

 _ supongo que ya ha visto las imágenes _sabía que ese idiota de Barton había ayudado a mi Duo 

 _ pero aún no le he dicho la mejor parte… sé quién es realmente el sujeto de la motocicleta negra que llamó su atención, es Heero Yuy y Maxwell está junto a él. 

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 Llevaba toda la mañana trabajando en la moto de Trowa, agradecía que el mayor daño era solo de la carrocería que era fácil de reemplazar por otra, había quedado algo confundido cuando hace tres días atrás llegó al taller y se encontró con la máquina en ese lugar con una nota pegada, “me la debes”. Después de todo era la culpa de Duo lo sucedido con la máquina, también hace tres días que no había podido ver a Heero, eso lo tenía un tanto ansioso, tenían una conversación a medias que tenían que concluir pero… el trenzado no sabía cómo mirarlo a los ojos sin que su cara se transformara en una sinfonía de colores delatando su nerviosismo. Lo único que tenía en claro es que aquel beso lo había afectado, dejando a flote irremediablemente sentimientos que lo hacen sentirse un estúpido adolescente de nuevo. Por otro lado en esos días se había esforzado por terminar los planos del resto de sus autos, ya tenía listos 3 de estos, solo que quedaba el último que sería un reflejo de su propia personalidad.

 Tras el rotundo éxito de su presentación de exhibición ya tenía varios inversionistas interesados en ser parte del proyecto, como también en adquirir más de sus máquinas, eso lo tenía muy satisfecho y feliz, pero en el fondo él sentía que no podía disfrutar de aquella felicidad mientras que Treize siguiera buscándolo. Salió del taller, al llegar al recibidor su asistente ya se había marchado, había perdido la noción del tiempo de nuevo, al mirar la hora en su móvil faltaba poco para que fueran las 10 de la noche.

 Estaba por irse cuando notó luz en las escaleras que conducían al segundo piso, eso significaba que Heero estaba ahí. Puso un pie sobre la escalera y dudó si seguir subiendo, ¿que haría si se encontraba con él?, ¿estaba preparado para enfrentarlo?, no podía seguir huyendo, esa no era la forma de ser del gran dios de la muerte; él buscaba los problemas ,no se escondía de ellos. Con toda la fuerza de voluntad posible subió la escalera, la puerta de la oficina de Heero estaba abierta con la luz encendida, podía sentirse movimiento en el interior, se detuvo en el marco de la puerta apoyando su cuerpo contra el marco de esta cruzando sus brazos.

 _ por poco y pensé que era un ladrón_ dejó ver una de sus mejores sonrisas, frente a él se encontraba Heero El castaño estaba en su escritorio trabajando en su laptop, ni siquiera levantó su mirada porque sabía perfectamente quien era. 

 _tenemos una conversación pendiente_ le dijo inmutable 

 _lo sé_ el castaño se encontraba nervioso porque sabía cómo terminaría esa conversación 

 _ ahora no está Chang para que te salve_ levantó su vista por sobre su ordenador para observarlo_ así que habla, responderé todas tus dudas

 Caminó hasta llegar a una silla que estaba al lado del escritorio de Heero, se acomodó estirando sus piernas observando la punta de sus zapatos sin saber cómo actuar 

 _ creo que aún tengo sentimientos por ti… en este momento soy un caos de emociones 

 _con eso me basta_ cerró el ordenador_ eso es suficiente para aferrarme a ti y hacer que vuelvas a estar tan enamorado de mi como yo siempre lo he estado de ti_ se levantó caminando lentamente hasta donde se encontraba el dueño de su corazón_ Lograr que perdones todos mis errores, que confíes en mí, que me dejes sanar tus heridas, borrar de tu piel cualquier otra caricia que no sea mía_ las últimas palabras las susurró en el oído de este, su voz era ronca, cargada de deseo contenido. 

 El menor se dejó guiar por el sonido de aquella tentadora voz, quería besarlo con todas sus fuerzas, sabía que al hacerlo se derrumbaría toda barrera y cordura que aún le quedaba, pero en ese momento lo único que le importaba era ser consumido por ese fuego interior que poseía Heero y que solo él conocía a la perfección.

31 jul 2026

Día 31: felicidad

Para 05:

Es extraño escribir estas líneas después de tanto tiempo. Hace años, nuestras manos solo conocían el peso del acero y el frío de nuestras cabinas, ahora, mientras escribo esto, mis manos están manchadas de tierra, ásperas por el trabajo, el aroma que inunda este lugar no es el de los circuitos quemados ni el de la pólvora sino el del café recién hecho de la mañana y el de una comida caliente por las noches frías.

Te escribo para decirte que hemos encontrado algo que no creíamos posible, el silencio, no ese silencio tenso que precede a una batalla, sino uno lleno de paz y tranquilidad.

Después de varios meses de nuestro reencuentro con nuestros queridos 01 y 02 decidimos acentarnos a vivir en un valle donde los únicos sensores que importan son los cambios de estación y el ritmo de la cosecha.

Tras mucho insistir de 02 , vivimos en una granja, dónde el tiempo no se nos escapa entre las prisas de la Alianza ni se nos agota en misiones suicidas. 

01, 03, 02 y yo hemos aprendido a existir sin una orden que cumplir .

01 se ha convertido en alguien que sabe disfrutar de una tarde sin mirar constantemente al horizonte buscando enemigos, su mirada ha cambiado, antes afilada, ahora se pierde con calma en los árboles o en los ojos de 02.  Por otro lado, 02 sigue siendo el de siempre, llenando la casa con una risa que ya no necesita esconderse, y 03... parece haber encontrado, por fin, el lugar donde sus sombras no le persiguen, sino que simplemente descansan con él, eso me tranquiliza de sobre manera.

Te cuento esto no para presumir de nuestra suerte, sino para decirte que la felicidad no es la gloria que buscamos en el campo de batalla, es mucho más simple que eso, es esto, sentarse a una mesa a compartir el pan al final de un día de trabajo, sabiendo que mañana no nos obligarán a quemar el mundo cada vez que un político se sienta amenazado.

La paz que tanto nos costó comprar resultó ser más sencilla, más pequeña y a su vez , infinitamente más grande de lo que imaginamos en especial para nuestras propias vidas.

Te echamos de menos, en especial 02, después de convencer a 01 y esperar un tiempo prudente decidimos buscar de nuevo el contacto contigo de esta manera tan tradicional.

Aquí siempre habrá un lugar en la mesa y un espacio bajo este inmenso cielo azul que, por fin, nos pertenece, si alguna vez el peso de tu propia justicia se vuelve demasiado pesado, recuerda que aquí hay un hogar donde el pasado no tiene permiso para entrar y que siempre te recibirá con los brazos abiertos.

Vive 05, ese es el único deber que nos queda para con nosotros mismos

Con aprecio, quien te quiere como un hermano 

04

29 jul 2026

día 30 secreto

En un pequeño pueblo costero, lejos de los grandes centros tecnológicos , la vida transcurría con una lentitud sanadora. 

Un hombre de mirada intensa y pocas palabras, que ahora se hacía llamar Odin, trabajaba en un taller de reparaciones mecánicas junto a su esposo un joven de risa fácil, mirada amatista y cabello largo hasta los hombros, recogido en una coleta sencilla, conocido por todos como Hades, servía bebidas en la taberna local.

Llevaban meses bajo esas pieles nuevas, habían enterrado sus nombres reales en el vacío del espacio, cubriendo sus rastros con una red de datos falsos que ni siquiera el sistema ZERO podría desentrañar, pero vivir en la penumbra tiene un precio, el aislamiento de todo lo que alguna vez amaron, sus amigos que consideraban familia.

Una tarde, mientras el televisor de la taberna escupía noticias ruidosas, Duo -o Hades- se quedó petrificado con una bandeja en la mano.

"Fuentes oficiales confirman que los restos hallados en el cañón de medio oriente pertenecen a la nave de los fugitivos Quatre Winner y Trowa Barton ambos terroristas ex pilotos de Gundams. No hubo supervivientes."

La bandeja que Duo sostenía resbaló, astillándose contra el suelo de madera, el sonido fue un eco de su propio corazón rompiéndose, Heero que estaba sentado en una esquina sombría, alzó la vista. Sus ojos se encontraron y en ese silencio compartido, el peso de la noticia los golpeó como una onda de choque.

Habían llegado a la Tierra buscando seguridad, solo para descubrir que el mundo se había vuelto un lugar mucho más solitario.

Pasaron semanas de un duelo silencioso, cargando con la verdad de una pérdida que no podían gritar a nadie. Sin embargo la mente de Heero era más rápida que su conciencia, y algunos habitos nunca cambian buscando información del accidente de sus amigos notó algo extraño en los informes técnicos de la zona del desastre que circulaban en las redes de contrabando, un detalle que solo un piloto de su calibre detectaría, el ángulo del impacto no coincidía con una caída accidental.

Siguiendo una corazonada que desafiaba toda lógica, se prepararon para viajar hacia el desierto, se movieron como fantasmas, evitando las patrullas, guiados por una señal encriptada que parecía un susurro en la estática de la radio. 

Llegaron a una vieja construcción de adobe y paja oculta por las dunas y los espejismo producidos por el calor.
Al entrar, la oscuridad los recibió con el aroma a tierra y té de menta. Una figura alta, con el cabello cubriendo parte de su rostro, emergió de la penumbra apuntando los con un arma.

-Han tardado mucho en rastrear este secreto -dijo Trowa, bajando el arma al reconocer los ojos azules de Heero.

Detrás de él, Quatre apareció con una sonrisa débil pero llena de alivio , no hubo grandes exclamaciones dentro de ese refugio olvidado por Dios, los cuatro se miraron, reconociendo en los otros las mismas cicatrices y el mismo alivio de los que han regresado de la tumba.

-Pensamos que... -Duo no pudo terminar, su voz quebrándose mientras abrazaba a Quatre.

-Teníamos que dejar que el mundo creyera la mentira para poder proteger la verdad -respondió Quatre en un susurro-. Ahora, todos somos parte de lo mismo.

En esa habitación polvorienta, rodeados por el desierto, entendieron que su mayor triunfo no fue ganar la guerra, sino haber logrado que sus vidas fueran el único secreto que la Alianza nunca podrá descifrar. 

Ya no eran cinco pilotos de Gundam, eran cuatro sombras que, por fin habían encontrado la paz en el único lugar donde nadie los buscaría: entre los vivos que el mundo dio por muertos.


día 29 muerte

El descenso a través de la atmósfera fue un infierno de fricción y metal caliente, la nave dañada por los disparos de los interceptores en la órbita alta, caía como una estrella herida hacia los cañones de lo que antes fue el Oriente Medio, dentro de la cabina, el aire se estaba agotando, reemplazado por un frío sepulcral que parecía emanar de las propias consolas que morían una a una.

-Trowa, el radar indica que están sobre nosotros -dijo Quatre, su voz extrañamente calmada, envuelta en esa paz que solo llega cuando se acepta el final del camino.

Trowa no miró las pantallas. Sus ojos estaban fijos en el abismo que se abría frente a ellos, una garganta de piedra y sombras donde el viento aullaba como un lamento. 

Sabía que la Alianza no se detendría hasta ver cenizas, para el mundo, los pilotos de Gundam eran leyendas, y las leyendas solo son seguras cuando están tres metros bajo tierra.

-Es el momento -susurró Trowa.

No hubo una despedida dramática , en ese espacio confinado, rodeados por el olor a metal quemado era el fin de todas las cosas, se tomaron de la mano, la sensación que los rodeaba era de una quietud absoluta, como si el tiempo se hubiera detenido justo antes del impacto, la persecución los había llevado al límite de la existencia, al punto donde la luz se apaga y solo queda el vacío.

Desde el cielo, los pilotos de la Alianza observaron cómo la nave se estrellaba contra el lecho rocoso del cañón, la explosión era una flor de fuego naranja y negro que iluminó las paredes de piedra, seguida por un derrumbe masivo que sepultó los restos bajo toneladas de granito, en las frecuencias de radio, solo quedó la estática, no hubo señales de vida, ni transmisiones de emergencia. Solo un silencio denso, pesado, definitivo.

-Objetivos eliminados -informó el comandante de la unidad por el canal oficial.

Sin embargo, en la profundidad de una cueva natural oculta por el humo y el caos del derrumbe, dos figuras emergieron de las sombras, estaban cubiertas de polvo y ceniza, sus ropas desgarradas, pero sus corazones latían con una fuerza renovada.

Habían dejado atrás sus nombres, sus rangos y sus pesadillas en aquel incendio. Para el sistema, Quatre Winner y Trowa Barton habían dejado de respirar bajo los escombros.

Quatre miró hacia la boca de la cueva, donde el humo empezaba a disiparse, revelando un cielo terrestre inmenso y ajeno. Se sentía ligero, como si el peso de su propia historia se hubiera quemado en la explosión.

-Se acabó, Trowa -murmuró, sintiendo que el frío del final había sido reemplazado por el calor de un nuevo comienzo.

Trowa asintió, ajustándose la mochila con suministros que habían logrado sacar antes del impacto controlado, ya no eran piezas de ajedrez en un tablero político, ahora eran solo dos hombres caminando hacia el horizonte de un mundo que ya no los buscaba, habían cruzado el umbral de lo irreversible para encontrar, en ese silencio absoluto, la libertad que solo se encuentra cuando se ha perdido todo.


27 jul 2026

dia 28 impulso

Impulso

No hubo tiempo para pensar lo que pasaba en ese momento, antes de que el cerebro de Trowa pudiera procesar la trayectoria de la amenaza, la memoria muscular de su cuerpo ya había reaccionado.

Fue una descarga súbita, una orden biológica que viajó desde su médula hasta sus extremidades en una fracción de segundo, su cuerpo se lanzó hacia adelante, barriendo a Quatre de su posición junto al ventanal justo cuando un proyectil de alta precisión rompe el cristal donde antes estaba su cabeza.

-¡Muévete! -la voz de Trowa no era un grito, era un comando seco, nacido de ese motor interno que ignora el cansancio.

Quatre sintió el impacto del suelo, pero no hubo dolor, solo una vibración frenética recorriendo sus nervios, el ambiente cambió, el aire a su alrededor parecía haberse vuelto combustible, ya no era el joven millonario refinado que tocaba el violín, sino algo antiguo y salvaje, despertado por la inmediatez del peligro, tomando el control de sus sentidos, no necesitó mirar a Trowa para saber hacia dónde correr, sus pies se movieron por inercia, una fuerza que no pedía permiso y que los empujaba hacia los túneles inferiores de la propiedad.

Cada zancada era un latido explosivo, el sonido de sus propias respiraciones, rápidas y pesadas, marcaba el ritmo de una huida que se sentía más como un ataque hacia la libertad, Trowa sentía la presión en su espalda, ese deseo irrefrenable de girarse y enfrentar la sombra, pero la prioridad en ese momento era otra.

Era esa urgencia ciega que siente la presa cuando el depredador muestra los dientes, una aceleración del ser que convierte el miedo en pura energía .

Al llegar al hangar subterráneo, el olor a aceite actuó como un catalizador, Quatre se lanzó hacia el panel de control, sus dedos moviéndose con una velocidad que desafiaba su propia coordinación habitual, no había duda, no había vacilación, era el dictado del instinto puro, la respuesta mecánica de dos guerreros que, ante la posibilidad de ser acorralados, eligen estallar hacia adelante.

-Los motores están en marcha -jadeó Quatre, sintiendo cómo el rugido de las turbinas resonaba en sus huesos.

Trowa cerró la escotilla, sus ojos fijos en la rampa que se abría hacia la noche, el aire vibraba con la potencia acumulada, una tensión que solo podía liberarse con un salto al vacío.

Ya no se trataba de planear, se trataba de ese primer paso irreversible, el disparo inicial que los lanzaba hacia un destino que ya no podían detener.