Obejetivo
La mañana del cumpleaños comenzó con una precisión que solo Heero Yuy podría ejecutar, la luz artificial de la colonia se filtraba suavemente por la ventana, Heero ya estaba despierto, no hubo alarmas ruidosas, solo el aroma de unos panqueques recién hechos y el café favorito de Duo invadiendo la habitación.
—Feliz cumpleaños, Duo —susurró Heero cuando el castaño comenzó a estirarse, desorientado.
Duo abrió los ojos y, al ver la bandeja de desayuno y la expresión extrañamente suave de Heero, soltó una carcajada llena de deleite.
—¿Heero? ¿Tú cocinando sin que nada haya explotado? Definitivamente es un milagro de cumpleaños —bromeó Duo, sentándose de un salto.
Pero eso era solo el inicio, durante el resto del día, Heero guió a Duo a través de una serie de eventos que parecían casuales pero estaban fríamente cronometrados, visitaron el parque botánico de la colonia cuando la luz era perfecta, almorzaron en ese pequeño restaurante italiano que Duo siempre miraba de lejos y no hubo ni rastro de Wufei o misiones de último minuto.
Heero había "neutralizado" cualquier distracción externa con días de antelación.
Al caer la noche, Heero llevó a Duo al pequeño almacén secreto que había alquilado cerca del puerto espacial.
—Heero, si esto es una trampa de entrenamiento, juro que voy a... —Duo se interrumpió al entrar.
El lugar estaba decorado con una sencillez elegante, iluminado por luces cálidas que daban un encanto especial al frío metal, en el centro, había una mesa para dos con los platos que Heero había aprendido a preparar en secreto, pero el verdadero regalo estaba al fondo, cubierto por una lona.
Heero retiro la lona y debajo descansaba una motocicleta antigua, restaurada a mano por él mismo, no era una máquina de guerra, sino un vehículo diseñado para la libertad,
Duo se quedó sin palabras, sus dedos recorrieron el metal pulido, sintiendo el esfuerzo que Heero había puesto en cada tornillo.
—Heero... esto es... no tengo palabras —susurró Duo, lanzándose a sus brazos.
Heero lo sostuvo con fuerza, sintiendo el latido acelerado de Duo contra su pecho.
En su mente, una pantalla imaginaria repasó los parámetros de la misión:
*Bienestar del sujeto: Óptimo.
*Sorpresa: Ejecutada con éxito.
*Vínculo emocional: Reforzado.
Mientras Duo lo besaba con una pasión renovada, Heero cerró los ojos y, por primera vez en su vida, se permitió sentir una satisfacción que no venía de una batalla ganada, sino de una vida compartida.
*Objetivo de la misión: Cumplido al 100%.
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