4 jul 2026

DIA 4 amistad

 Quatre miraba a Heero desde su escritorio. Aunque para el resto del mundo el castaño se veía igual que siempre, su sexto sentido le decía que algo estaba pasando; Heero se encontraba inquieto, y Quatre lo notaba por el continuo e imperceptible repicar de sus dedos contra la mesa.

Se conocían desde hacía años, desde sus días como pilotos. La guerra los había unido de una manera peculiar y profunda; Quatre los consideraba más que amigos: eran sus hermanos.
Tomó dos tazas de café y caminó hacia donde estaba Heero. Con un gesto suave, lo invitó a salir a la pequeña terraza situada a un costado de la oficina.

-Heero -le dijo entregándole la taza-, no es por entrometerme, pero te noto un tanto pensativo esta mañana.

-Gracias. -Heero tomó el café, observando el vapor ascender-. Hay algo que no sé cómo decirle a cierta persona.

-Los días que estuviste en misiones te extrañó mucho -comentó Quatre con una sonrisa cálida-. Sus bromas ya no eran tan seguidas como suelen serlo.

-Él aún no termina de desempacar sus cosas y ya han pasado tres meses.

-Deberías hablar con él. Ustedes son polos opuestos, pero no podrían estar el uno sin el otro; eso se nota a la legua. Sabes cómo es Duo, no entiende de sutilezas. Tienes que ser directo; es la única manera en que comprende las cosas.

Heero guardó silencio un momento, bajando la mirada hacia su taza.

-Hay veces en que no sé cómo alguien tan alegre pudo haberse fijado en alguien como yo... alguien tan roto por todo lo que tuvimos que vivir.

-Las cosas del corazón son así, no se pueden controlar -respondió Quatre con suavidad-. Supongo que él es lo que necesita tu alma y, sobre todo, tu corazón. Puede que los demás no lo noten, incluso puede que tú mismo no te des cuenta, pero desde que están juntos, he visto cambios en ti. Incluso podría decir que te he visto sonreír.

-Supongo que ahora tengo más motivos para sonreír que antes. -Heero le puso una mano en el hombro en un gesto de gratitud-. Gracias, Quatre.

-De nada. Para eso estamos los amigos, Heero.


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