Duo se subió a la motocicleta bajo la atónita mirada de sus amigos, sin darle mucha importancia les dijo que aquel hombre era Heero y dicho esto, se aferró a la espalda de este.
Sin duda alguna, al entrar en la cuidad, Duo se dio cuenta de que no se dirigían a su departamento, si no que a otro lugar de la ciudad. Era un sector residencial, entraron al porche de una de las construcciones, no era una casa grande pero por estar cerca al centro de la ciudad era todo un lujo que pocas personas podrían permitirse.
Bajaron de la motocicleta, por fin Heero se sacó el casco, en su mirada podían notarse mas ojeras de las que normalmente solía llevar, en su corazón una sensación de angustia se alojó, si lo llevaba a su hogar es porque quería un terreno seguro para actuar, conocía suficiente sobre el comportamiento del castaño como para saber eso, sin decir nada, Duo lo siguió quitándose su propio casco.
_ Creo que hubiese sido mejor que me llevaras a mi casa, no quiero incomodar tu privacidad_ dijo Duo observando a su alrededor, sin duda en aquella casa vivía una niña, se podía ver a simple vista una caja de juguetes y mobiliario pequeño, todo en color rosa.
_ Relena no está, después de Dubái la llevé a Hong Kong donde Milliardo _ se encaminó al baño, al regresar traía consigo un botiquín pequeño_ Creo que es el mejor lugar para ella hasta que todo se calme, ahora sácate la ropa
_Qué¡¡¡?????_ respondió exaltado Duo, poniéndose a la defensiva.
_Quiero revisar que no estés herido, el golpe que recibiste fue fuerte y no puedes negármelo.
No dijeron nada más, Duo le temía a la mirada de Heero, sabía que si no le hacía caso sería capaz de sacarle él mismo su chaqueta y la camisa. Se sentía un poco extraño desnudarse frente a él, aunque solo fuera la parte de arriba del cuerpo, eso le traía a su mente recuerdos compartidos.
Efectivamente en su espalda tenía varias heridas producto de su caída, sentir las manos cálidas del mayor lo perturbaba un poco, estaba seguro de que podrían escucharse los latidos de su traicionero corazón.
_ ¿Por qué haces todo esto?, nosotros no somos nada, y no quiero que me ayudes por remordimiento, todo está en el pasado.
_
Siempre tan egoísta. No solo tú tienes cosas que contar y tú siempre has estado aquí_ le respondió señalando su corazón_ Ven
Lo tomó de la muñeca, podía sentir como si su contacto quemara; Heero lo llevó a su pequeño despacho sentándolo en una de las sillas, tomó una botella de whisky y dos vasos, regresó a sentarse detrás de su escritorio.
_No soy de muchas palabras, eso lo sabes más que bien, pero hoy..._ sirvió del ambarino licor en ambos vasos_ haré una excepción, te diré todo lo que no fui capaz de contarte antes, lo que no pude contarte después_ de un solo trago bebió el contenido del cristal escociendo su garganta, pero aquel dolor no sería nada comparado con las heridas que estaba a punto de abrir.
"Esto comienza antes que te enteraras del embarazo de Relena, creo que comienza cuando te invite a vivir a mi departamento; ver cómo desafiabas a tu padre para estar a mi lado y abandonabas a tu familia por lo que sentíamos, en ese momento te admiraba mucho más que antes por lo que habías hecho. Pero una parte de mi aún tenía dudas, hasta ese momento mi vida era lograr todo lo que se esperaba de mi, y lo que todos esperaban era que mi rubia fuera mi esposa; una tarde me reuní con ella, Relena estaba preocupada por lo que me pasaba, le conté cómo me sentía y bueno, según Relena debíamos tener una despedida por todo lo que ella había pasado durante ese tiempo, terminamos teniendo sexo es verdad, pero estar con ella era distinto, no era mágico como estar a tu lado.
Desde ahí me dije que tenía que ser tan valiente como tú lo eras, era lo mínimo que te merecías por dejar a tu familia.
Después de eso todo iba bien, hasta que unas semanas después llegó Relena para darme la noticia de la peor manera. Aún recuerdo tu rostro y la mirada de decepción que me diste, todo a lo que atiné fue a salir detrás de ella siguiéndola, no estaría con ella pero no dejaría a mi bebé, estaba más que decidido a asumir mi responsabilidad.
Al regresar tú ya no estabas, cómo podía explicarte lo que había pasado con Relena, que ella solo era mi amiga, como la hermana que nunca tuve.
Te busqué y todos ellos saben que lo hice por mucho tiempo, pero no aparecías, el embarazo de Relena no iba bien por lo que decidí casarme con ella por su petición, para asegurarnos de que nada ni nadie fuera capaz de quitarme a mi niña.
Con todo eso encima seguí buscándote, incluso contacté con Hilde más de una vez para preguntarle tu paradero, de cierta forma estaba orgulloso y arrepentido a la vez por enseñarte cómo no ser rastreado digitalmente; todas las noches buscaba indicios de ti, casi como una costumbre, pero el tiempo pasó y me di cuenta que si estabas escondido tan bien era porque no querías saber nada de mí. Debo reconocer que en su momento Winner me dio algo de pena ya que ustedes estaban muy unidos – tomó otro trago de whisky- incluso de él te escondías.
Comencé a alejarme de ellos, no quería estar cerca de tu recuerdo, del constante recuerdo de que yo te había lastimado, de que yo era el causante de que no estuvieras con nosotros, que no fui capaz ser valiente y contarte lo que te oculte en su momento. Era un hombre destrozado por dentro, lo había perdido todo y lo único que me quedaba era mi bebé. A Relena le he dado todo lo que ha estado a mi alcance, ella se transformó en el salvavidas de mi destrozada alma, hasta el día en que Winner llamó.
Aún recuerdo sus palabras "Heero por el amor que sentías por Duo, solo dile que sí a este proyecto, se lo debes" ... así comenzó todo esto, al mes después te vi atravesando esa puerta por el restaurant, mi corazón se detuvo y comenzó a latir con más fuerza que antes, pero muchas cosas y tiempo habían pasado entre nosotros.
-Hubo una pausa, un silencio cada vez más y más lleno de preguntas
_ Este tiempo desde que he podido volver a verte ha sido un torbellino de emociones, he sentido angustia, impotencia, rabia, sentimientos que pensaba había superado volvieron con más fuerza que antes_ bebió ya su tercer trago de whisky_ y sobre todo, he tenido ganas de besarte
El vaso fue olvidado sobre el escritorio cuando su mirada se encontró con la de Duo completamente en estado de shock, este levantó su cabeza haciendo que sus miradas se encontraran y unieran por un eterno par de segundos donde solo sus almas hablaron.
Entonces, ambos se levantaron encontrándose sobre la mesa para unirse en un beso.

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